La Virgen es una cerveza artesanal de Madrid, como puede que sepan si siguen este blog, ya que alguna vez les he hablado de ella. Y la verdad es que, juntos con otras que van encontrando cada una su hueco, esta bebida madrileña de cebada y lúpulo, elaborada con recursos sostenibles, ofrece una alternativa de calidad a las grandes marcas de cerveza.
Pero sepamos un poco más acerca de qué es La Virgen Pues ante todo, es una cerveza artesana que, sin olvidarse de las nuevas tecnologías, desarrolla de manera tradicional una bebida con un marcado carácter madrileño. En esta cerveza no encontrará aditivos, ni productos químicos, sólo ingredientes selectos. Con la elaboración de La Virgen no hay trucos ni prisa, según nos cuentan sus elaboradores, y el proceso no se acelera con azúcar o químicos, y por eso solo se encuentra en su receta malta de lúpulo, cebada, lúpulo, levadura y agua, naturalmente, de Madrid. Elaborada honestamente con recursos sostenibles, máquinas que funcionan con biomasa, el grano sobrante se regala a ganaderos locales y el lúpulo se usa como abono.
La fábrica es el corazón de este proyecto, lugar donde se elabora la cerveza, se embarrila y embotella semanalmente y salen los pedidos hacia todo Madrid. Visitar la fábrica es la mejor manera de entender La Virgen, su filosofía de fabricación tradicional que no olvida la modernidad. Y es que La Virgen cree en la transparencia, por eso su fábrica de Las Rozas puede ser visitada, no sólo para disfrutar en la Tap Room de los fabulosos néctares que allí se producen (abierto jueves, viernes y sábados a partir de las 19:30 horas), sino también para conocer de primera mano el proceso productivo detrás de cada bebida en una experiencia gastronómica completa.
También puede encontrar en su página web los bares y restaurantes donde degustar esta cerveza, todos con una característica común, su preocupación por ofrecer productos de calidad. Por lo que cabría preguntarse quién está detrás de este proyecto, ¿verdad? Pues detrás de este proyecto hay un grupo de jóvenes emprendedores que optaron por dejar sus trabajos en San Francisco, para apostar por este proyecto en su ciudad de toda la vida, Madrid. Todas las fases quedan dentro de La Virgen, desde la fabricación hasta el reparto, asegurándose que se entiende su filosofía de trabajo y su buen hacer, apasionar al consumidor antes de tomar el primer trago y fomentando la cultura de la cerveza de calidad.
Pero si vírgenes hay muchas, de La Virgen también hay unas cuentas. Entre ellas, como titulábamos, La Virgen Veraniega. Veámoslas:
La Virgen Madrid Lager es la caña perfecta 100% madrileña. Esta modalidad de cerveza se caracteriza por tener una baja fermentación al estilo Helles. Con seis tipos de malta diferentes y tres tipos de lúpulo, esta rubia de color pajizo y espuma blanca, deja un sabor en boca moderadamente amarga. Con un 5,2% de alcohol, podría ser la cerveza para el madrileño auténtico, perfecta para refrescarse mientras se tapea.
La Virgen Jamonera es la compañera perfecta del sabor ibérico.
Esta variante Ale se distingue por su estilo Amber, de alta fermentación. Su receta incluye dos tipos de malta y tres tipos de lúpulos, y tiene un 5% de alcohol. Se trata de una cerveza tostada, de color rojizo y deliciosa espuma compacta,que resulta frutal en boca, por la levadura, y poco amarga. Su proceso de creación es relativamente sencillo, se fermenta con altas temperaturas y luego se mantiene en reposo durante 20 días.
La Virgen Negra, podríamos decir que es el desayuno de los campeones. La cerveza negra no es apta para todos los públicos y esta Oatmeat Stout con sabor cremoso a café y cacao no es una excepción. De profundo color azabache y espuma densa, resulta perfecta para desayunar, comer, merendar o cenar, siempre que se atreva con ella, claro. Con 6,5% de alcohol, solo está disponible hasta el final del mal tiempo.
Y ahora, por fin, La Virgen Veraniega, que es la alternativa, la edición limitada para los meses de calor. Esta cerveza Pale Ale no es solo especial porque se pueda conseguir únicamente en verano, sino que además su receta se completa con levadura de alta fermentación tipo «California Lager«. Su sabor intenso a lúpulo con un equilibrio maltoso la convierte en la bebida refrescante perfecta para los muy cerveceros. Tiene un 5,5% de alcohol.
