Y lo hace de la mano de su recién llegado enólogo, David González, la bodega, con un legado de más de medio siglo de historia, pone en valor la diversidad del terruño apostando por la renovada corriente enológica de la D.O.Ca. Rioja.
Con más de 50 años de tradición y habiéndose establecido como una bodega emblemática dentro de la D.O.Ca. Rioja, Viña Salceda inaugura un nuevo capítulo en su trayectoria vinícola, con una decidida apuesta por el terruño y la elaboración de vinos contemporáneos concebidos en las subzonas más destacas de Rioja. A través de este enfoque, Viña Salceda honra la riqueza de su origen, adaptándose a su vez a la renovada corriente enológica de Rioja, que defiende la gran variedad de contrastes que ofrece la región, apostando por vinos frescos y frutales, capaces de transmitir la esencia del terruño.
El enólogo David González, director técnico de la bodega desde hace unos meses, será el encargado de liderar el proyecto de Viña Salceda. Con su incorporación, la enseña riojana reafirma su orientación hacia la creación de una colección de vinos que hablen de la autenticidad y la pluralidad de Rioja y, al mismo tiempo, hacerlos comprensibles para el consumidor. En línea con esta visión, González sostiene: “Buscamos un perfil de vinos que se reconozcan por su nitidez aromática, su precisión y equilibrio entre alcohol, acidez y tanicidad, expresando con total claridad el lugar de donde vienen”.
David González, reconocido por su profundo conocimiento de la región vinícola, aporta una perspectiva basada en la singularidad de los viñedos y la heterogeneidad de las subzonas de Rioja, resaltando las cualidades distintivas de cada área en sus creaciones. Con más de 30 años de experiencia en el sector, González ha destacado como uno de los pioneros en el redescubrimiento de viñas antiguas en lugares recónditos de Rioja, como es el caso de Alto Najerilla, donde ha recuperado viñas de más de 70 años de edad.
La clave de la estrategia enológica de Viña Salceda radica en la diversidad de las subzonas donde se extienden sus casi 100 hectáreas de viñedo, especialmente, la Sonsierra, donde se ubica la bodega, y el Alto Najerilla, situado al suroeste de Rioja. Estas áreas son el escenario de parajes excepcionales y viñedos singulares, distintos en variedades de uva, clima, tipos de suelo y técnicas de vinificación. Estos factores no solo contribuyen a la calidad y personalidad de los vinos, sino también a su adaptabilidad frente a cambios climáticos, asegurando su consistencia a lo largo del tiempo.
En el Alto Najerilla, con una altitud que oscila entre los 500 y 600 metros sobre el nivel del mar, Viña Salceda se centra especialmente en la garnacha, la viura y la tempranillo blanco que se encuentran en esta subzona, algunas con hasta 110 años de antigüedad. Su clima, con una clara influencia continental, produce uvas con marcada acidez, confiriendo una frescura excepcional a los vinos.
Por otro lado, la Sonsierra, con altitudes que van desde los 400 hasta los 700 metros, se expande por áreas occidentales, orientales y del Valle del Ebro, al pie de la Sierra Cantabria. Cuna de los mejores tempranillos del mundo, esta zona goza de una alta exposición solar por su orientación al sur, con un clima mediterráneo y viñedos de altura. Entre las variedades, además del tempranillo, se encuentran la graciano y la viura. Estas uvas provenientes de viñedos tanto jóvenes como centenarios brindan estructura, volumen y aromaticidad, dando como resultado vinos complejos y longevos.
Comprometida con el paisaje y paisanaje, Viña Salceda promueve prácticas de viticultura regenerativa, fomentando el cultivo de variedades autóctonas, optando por una producción reducida y una mínima intervención mecánica. En todas sus fincas se lleva a cabo una vendimia manual, manteniendo una supervisión activa en el campo para garantizar el cuidado constante de cada parcela.
Basándose en la rica tradición riojana, pero con una mirada renovada, los vinos de Viña Salceda buscan expresar de manera clara el carácter diferencial de cada subzona y sus variedades, priorizando la elegancia. El resultado son elaboraciones de gran pureza aromática, resaltando la fruta sobre la influencia de la barrica, con taninos pulidos y equilibrados, y la frescura como característica clave.
La propuesta se divide en dos gamas; Atempo y Parajes. La primera, incluye crianzas, reservas y grandes reservas, confeccionados a partir de uvas de excelente calidad de distintas subzonas procedentes de localizaciones más frescas. Estos vinos son una interpretación contemporánea del Rioja de siempre. Por otro lado, la línea Parajes explora la diversidad de la tierra, con el propósito de respetar y resaltar las particularidades únicas de una zona específica. Remarca la singularidad de cada paisaje para producir vinos indiscutiblemente distintivos.
En 2024, Viña Salceda estrenará tres vinos de su familia: Viña Salceda Crianza, una evolución de su Crianza icónico, con la fruta como protagonista; Viña Salceda Blanco sobre lías, elaborado principalmente con las variedades viura y tempranillo blanco; y un monovarietal a base de tempranillo, un vino de pueblo, proveniente de cepas jóvenes plantadas en una pequeña extensión a 600 metros de altura, situada en la finca La Rellanilla, en Laguardia.

