En mi reciente estancia en Galicia mi amigo Emilio Sol me ha recordado el álbum de nuestra niñez cuyos cromos coleccionábamos con más fruición: «Vida y Color».
Es un título que tenía adormecido en la memoria: «Vida y Color». Claro que sí. Con qué tenacidad atosigábamos a nuestros padres para que nos comprasen sobres de cromos en los kioscos. Con qué impaciencia los abríamos y luego los pegábamos en los álbumes de rigor (qué gran negocio editorial, por cierto).
Vida y Color. Gran título para una libro de memorias, por cierto.