Vuelvo a oir la frase que me encandila de labios de una camarera en el Asador de Lugo de la calle Comtes de Bell-lloch de Barcelona:
-Para eso estamos.
Es toda una declaración de intenciones. De servicialidad pura. De saber el contenido y alcance de nuestra misión.
A aquellos que se muestran complacidos por mis inserciones en este blog quiero decirles yo también esto:
-Para eso estamos.