Veo brío y diligencia en las gestiones del FC. Barcelona en dar altas y bajas en vistas a la nueva temporada. A buen seguro que Pep Guardiola no quiere que se repita el lamentable espectáculo de hace un año y ha puesto las manos en el asunto.
Nada más ganar la vigésima Liga, el Barça se marca el ambicioso reto de ganar de nuevo la Champions en Wembley y de gestionar los cambios en la plantilla con premura.
Aprender de los errores es de sabios. Este fin de temporada está siendo ejemplar, sin que la contienda electoral hasta el momento lo haya impedido.