Buenas vibraciones tras mi exposición de este mediodia de «El Método Guardiola» en Madrid, concretamente en la sala ISAVIA en el certamen EXPOMANAGEMENT-10. Guardiola atrae y mucho.
Una mujer entre el público, merengue confesa, me ha preguntado públicamente si la humildad y modestia de Guardiola eran reales.
-Creo que sí- le he contestado. Pero acto seguido la he invitado a ejercer permanente auditoría. Ha de ser así.
Hay como un poso de incredulidad ante las muchas y buenas cosas de este joven entrenador. Parece demasiado perfecto para ser real. Pero es ciertamente persona de una pieza. Y me siento muy satisfecho de que mis corazonadas de hace dos años se hayan cumplido al cien por cien.
Por cierto: Bilbao, Almería y Pamplona. Pueden ser las tres ciudades donde exponga próximamente el Método Guardiola.