Me encuentro en el barcelonés mercado del Ninot a un psicólogo, viejo conocido. Le pregunto a bocajarro, método muy mío:
-¿Nuestros hijos veinteañeros van a ser un generación perdida?
Me obsequia con una respuesta inteligente:
-La crisis les obligará a buscar otros caminos. Es de esperar que los encuentren.