Ante el caos aeroportuario, regreso esta noche en tren cama Oviedo-Barcelona: 11 horas de viaje…
Aprovecho el mediodía del lunes para desplazarme a Gijón (40 minutos en tren) y pasear por esta bella ciudad portuaria.
A las 15h.me decido por la sidrería Villa (frente al puerto) para proveerme de un menú de 10 euros que ofrece entremeses, fabes y pescado a la salsa verde. No está mal. Pero es la tónica en Asturias. El yantar es de alta calidad en la mayoría de los sitios. Gente bienaventurada estos astures, gentiles y animosos.
A media tarde se cierne ya la penumbra, de manera que regreso a Oviedo para pasearme a diestro y siniestro por la calle Uría.
A la 19 horas merienda tardía en mi local favorito, «La Mallorquina», en la calle de las Milicias Nacionales. Siempre hay ambiente, luz a chorros y pastas y bollos que están diciéndote «cómeme, cómeme».
Y ahora, al tren.