Se llama Judith Durham, es australiana y una de las voces más deliciosas que conozco. Fue la mítica solista del grupo «The Seekers». Su canción «Georgey Girl» es una de las más balsámicas composiciones que puedan oirse. La suya es una belleza muy especial. Como mujer y como cantante.
Y no baila mal del todo…(YouTube, qué gran regalo)