Regreso en breve a Ayamonte la semana que viene. Nada, un viaje fugaz, pautado. Con poco tiempo para el esparcimiento. Pero podré disfrutar de nuevo la luz ayamontina, comer choco del bueno y pensar sobre lo que pudo ser y no será (yo ya me entiendo).
(Espero que el chiringuito del Antonio esté aún abierto).