No me gusta parecer catastrofista. Sin embargo, con esta frase churchelliana he comenzado mi intervención de hoy en Cambrils (Tarragona) en la jornada sobre publicity y turismo:
-Para el futuro, sangre, sudor y lágrimas…
Me lo he pasado bien escuchando a otros ponentes invitados por el Patronato de Turismo de Cambrils.
(Y qué bonito estaba el muelle del Club Náutico en un día tan soleado…)