Cabizbajo pero autónomo y apoyándose en un bastón, identifico la silueta de un viejo conocido: el catedrático de griego Julio Pallí Bonet del Instituto Menéndez y Pelayo. En los Jardines de Montserrat de la calle Rocafort junto a Rosellón, en Barcelona.
-¿Es el señor Pallí?
Él asiente.
-¿Y quién es usted?
-Violán, alumno suyo de 1974.
-¡Ha pasado mucho tiempo!-contesta con su inconfundible sonrisa con sorna.
En efecto, han pasado 38 años. Pero yo le recuerdo como si fuera ayer. Y cada vez que leo las noticias sobre el rescate de Grecia, recuerdo también aquellas historias sobre las asambleas de los atenienses, los inventores de la democracia.
-Ya tengo 92 años-me espeta a título de despedida.