Esto de la vida castrense es más duro de lo que parece. La entrega debe ser total y no respeta ni linaje ni condición. El Ejército británico ha desbaratado los planes del príncipe Enrique de Inglaterra de contar con un ‘nidito de amor’ para reunirse con su novia mientras sigue su entrenamiento militar, revela el tabloide británico The Mail on Sunday.
En resumidas cuentas, el joven se ha quedado con las ganas. Enrique, de 21 años y que se graduó en abril pasado de alférez en la academia militar de Sandhurst, comienza hoy un curso de cuatro meses en un centro militar en Dorset ( al sur de Inglaterra) donde aprenderá, entre otras cosas, a conducir vehículos acorazados y técnicas de supervivencia.
En vez de pernoctar durante ese tiempo en el centro militar, el hijo menor de Carlos de Gales y la malograda Diana tenía la intención de alquilar una casa donde poder verse con su novia, Chelsy Davy, de 20 años, explicaron al dominical fuentes militares. Cuando los mandos de la Household Cavalry, el cuerpo al que pertenece Enrique, se enteraron de esos planes, advirtieron al príncipe de que debía permanecer en el cuartel con sus compañeros.
O todos… o ninguno.