(PD / EFE).- Una niña de 13 años del estado de Utah ha obtenido el dudoso honor de poseer las zapatillas más apestosas de EEUU, como ha quedado comprobado en un concurso convocado para conocer hasta dónde puede llegar la pestilencia del calzado juvenil.

Katharine Tuck mostró, orgullosa, sus raídas y ennegrecidas zapatillas de deporte, cuyo intenso olor casi hizo perder el sentido a uno de los jueces de la 32 edición del Concurso Nacional de las Zapatillas Putrefactas —National Odor-Eaters Rotten Sneaker Contest—.
