(VI) Sinatra, all or nothing at all

Sinatra, all or nothing at all (2015, Alex Gybney. 4:00)

Gibney nos cuenta en dos capítulos la apasionante vida de Frank Sinatra, y lo hace tan bien que las cuatro horas que dura Sinatra, all or nothing at all (Sinatra, o todo o nada) se me han hecho cortas. Y es que la vida de Sinatra desde sus orígenes humildes al megaestrellato -tanto en la música como en el cine- da para mucho. También da para mucho su vida sentimental: cuatro matrimonios e innumerables ligues. Algunas de las más conocidas que pasaron por su vida fueron Lana Turner, Lauren Bacall y Mía Farrow. Pero sin duda el más turbulento de sus matrimonios fue el que durante seis años le unió a Ava Gardner, conocida entonces como el animal más bello del mundo. Ava se lió con el torero Luis Miguel Dominguín cuando vino a rodar a España, con tremendo mosqueo de Sinatra, que se vino a Madrid a todo correr a buscarla, pero sin mucho éxito. Dominguín no fue el primer disgusto que Ava dio a Sinatra ni tampoco el primer torero en su vida, pues ya había tenido un romance con Mario Cabré.

Ella -que decía decía de sí misma que muy en el fondo soy bastante superficial, y también que si fuera hombre nunca me casaría con una mujer como yo– sin duda se conocía bien a sí misma y sabía de lo que hablaba.

El caso es que al pobre Sinatra, que estaba perdidamente enamorado de ella, le dio muchos disgustos, aunque también le ayudó, por ejemplo usando su gran influencia en Holywood, donde entonces era una reina, para conseguirle el papel en De aquí a la eternidad que supuso el único Oscar de Sinatra. Él siempre la quiso y una vez separados siguió ocupandose de ella hasta que murió sola y medio arruinada en Londres a los 67 años.

También sale a la palestra en el documental el por qué Sinatra no luchó en la guerra mundial, las explicaciones que tuvo que dar y los muchos problemas que este asunto le causó con el público americano.

Tampoco podían faltar su relación con la mafia, su amistad y posterior enemistad con John F. Kennedy, o con sus amigotes del llamado Rat Pack, unos piezas de cuidado cuya alineación de lujo estaba formada por el propio Sinatra, Dean Marin, Sammy Davis Jr., Peter Lawford (cuñado de Kennedy) y el actor Joey Bishop. Obviamente semejante tropa tenía que tener su club de fans y entre las llamadas “Rat Pack Mascots” estaban Marilyn Monroe, Angie Dickinson, Shirley MacLaine, Lauren Bacall y Judy Garland. Ese era el nivel. Para que se hagan una idea de cómo se lo pasaban, una vez Sinatra pidió trescientos bloody marys al servicio de habitaciones del hotel de Las Vegas en el que estaba reunido el Rat pack, no les digo más.

El documental, además de ofrecernos algunas de sus canciones más memorables -que nadie podrá cantar como él-, da un buen repaso no sólo a la intensa vida del protagonista sino también a los principales acontecimientos del siglo veinte a través de la vida de Sinatra, lo que lo hace aún más interesante. Sean ustedes admiradores de Sinatra o no, creo que Sinatra, all or nothing at all les va entretener mucho, y si les gusta Sinatra ni les cuento. Por todo lo anterior es un documental absolutamente recomendable.

Autor

Enrique Zubiaga

Soy un aviador vasco que he visto mucho mundo y por eso puedo decir alto y claro, y sin temor a equivocarme, que tenemos un país increíble y que como España en ningún sitio.

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Enrique Zubiaga

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