+Hasta el momento 20 mujeres y 12 hombres han fallecido por la explosión
+Continúan las labores de rescate en edificio de Pemex
+El Presidente Peña Nieto estuvo en el lugar para apoyar a los heridos y deudos.
+Osorio Chong asegura que están utilizando todos los recursos para conocer las causas del siniestro y que los peritajes se darán a conocer con total transparencia.
++En un momento conferencia de prensa del Director General de PEMEX.
«Petroleos Mexicanos se encuentra profundamente consternado por los acontecimientos” son las primeras palabras del director de Pemex. Las dos prioridades son apoyar las familias que perdieron a sus deudos y atender a los heridos y que Pemex sigue produciendo gasolina. Más tarde daremos más detalles de esta conferencia de prensa. Con transparencia y ética informativa mantendremos al tanto a la ciudadanía, asegura el Emilio Lozoya, Director General de Pemex.
Lo que había sido una jornada normal de trabajo se convirtió en una tarde de terror para los empleados de Pemex.
Minutos antes de las 16:00 horas, cuando los trabajadores sindicalizados se dirigían a los relojes checadores para registrar su salida, ocurrió una explosión en el edificio B2, adyacente a la Torre de Petróleos Mexicanos.
«Pensé que estaba temblando. Me quedé un ratito esperando a que se parara, pero la gente empezó a salir corriendo porque se estaban cayendo las paredes», relató Rogelio Ortega Sánchez, empleado del área de Contratos.
El estallido destruyó el vestíbulo del edificio de 12 pisos, derribó parte de los dos primeros, abrió un boquete en la fachada, hizo añicos cientos de ventanas y cimbró varias cuadras a la redonda en la zona.
En ese momento, los cientos de trabajadores del complejo de cinco edificios de oficinas fueron evacuados y comenzaron a congregarse sobre las calles Bahía de Banderas, Bahía de Santa Bárbara y Bahía de San Hipólito sin saber qué había ocurrido.
En su cuenta de Twitter, Pemex informó que desalojó su torre central por una «falla en el suministro de energía eléctrica».
En total, fueron evacuadas unas 10 mil personas.
En el estacionamiento había personas tiradas, con golpes, cortaduras y fracturas, rodeadas de cristales y escombros.
Al lugar acudieron de inmediato autoridades capitalinas y federales, así como 100 ambulancias del ERUM, Cruz Roja, Protección Civil y la Secretaría de Seguridad Ciudadana del Edomex.
Hasta la noche del jueves, el saldo de la tragedia era de 25 personas muertas y 101 heridas.
Por la noche, agentes de la Policía capitalina llevaron al lugar del siniestro la unidad Unimog, que transporta equipo para desactivar artefactos explosivos.
El Presidente Enrique Peña Nieto se presentó alrededor de las 19:20 horas para recibir de viva voz un reporte pormenorizado de lo ocurrido. Se retiró poco antes de las 21:00 horas para dirigirse a diferentes hospitales a visitar a los heridos.
A continuación se reproduce una serie de opiniones publicadas sobre el acontecimiento:
Muy grave.
Muy grave, muy grave, muy grave. El comentario se repite en cada una de las dependencias consultadas. Las federales y las capitalinas. Termino este texto poco antes de las doce de la noche. Nadie en el gobierno lo quiere reconocer on the record, nadie en las redes sociales lo reivindica, pero todo apunta a un atentado en un edificio de Pemex.
Imposible a estas horas pensar en lo contrario. El Ejército, el Plan DN-III, los servicios secretos de la Marina y la Policía Federal revisando el lugar, la cantidad de peritos de la PGR, los de la Procuraduría del DF, la revisión de más de una hora del Estado Mayor antes del arribo del presidente Peña Nieto. Y el comentario generalizado oficina tras oficina: muy grave, muy grave, muy grave.
Obligado, pues, preguntarse al menos ¿ante qué estamos ahora? Si es un atentado, no fue solo para mandar un mensaje, sino también para matar. Si es un atentado, a los responsables no les ha preocupado ejecutarlo en hora pico de trabajo. Terroristas sin adjetivos. Gente resuelta a matar masivamente.
Si es un atentado, tomó dormido al Estado mexicano.
Inevitable, asimismo, relacionar a Pemex el 31 de enero con el inicio de sesiones del Congreso el 1 de febrero. El Congreso que más temprano que tarde debería resolver la reforma de Pemex.
El 31 de enero, un día después del discurso del presidente Peña Nieto ante los diputados del PRI, donde les pidió, a ellos y a los de otros partidos, pragmatismo para superar los tabúes que no quieren oír siquiera el concepto inversión privada cerca del sustantivo petróleo.
Van a dar las doce. Ojalá esté completamente equivocado. La historia en breve. Ciro Gómez Leyva. 2013-02-01 • Al Frente, http://www.milenio.com/cdb/doc/impreso/9171246
Dos hallazgos que aturden.
Por Alfredo Campos Villeda, editor principal de MILENIO, me enteré ayer de un pasmoso contrasentido en la cuenta oficial de Pemex en Twitter:
13:59. El director de Operaciones, Carlos Murrieta, destacó que hemos logrado reducir el índice de accidentabilidad en los últimos años/ Es un logro para Pemex mantener los indicadores de seguridad por debajo del estándar internacional.
Una hora y 39 minutos después (a las 15:40) ocurrió la explosión y en la misma cuenta se dieron estos partes:
15:58. Como medida de prevención, estamos desalojando la Torre Pemex en el DF por una falla en el suministro de energía eléctrica. 16:08.- En unos momentos informaremos de la situación en el complejo administrativo Pemex. La Torre ya fue evacuada…
Y de otro certero cazador de MILENIO, el oportuno y obstinado Víctor Hugo Michel, es el hallazgo de que las oficinas centrales de Pemex no cuentan con equipos modernos de prevención contra la inseguridad ni de un sistema suficiente de circuito cerrado… El asalto a la razónCarlos Marín, 2013-02-01 • Al Frente, http://www.milenio.com/cdb/doc/impreso/9171286
Explosión en Pemex: 25 muertos, 101 heridos.
La explosión en el edificio B2 del Centro Administrativo de Pemex, ocurrida a las 3 de la tarde con 45 minutos, dejó un saldo de 25 muertos, 101 heridos, 46 de éstos aún hospitalizados, y un número indeterminado de personas atrapadas en el sótano.
Unas tres horas después del suceso, arribó al lugar el presidente Enrique Peña, en donde ya coordinaban las labores de rescate los secretarios de Gobernación y Energía, Miguel Osorio Chong y Pedro Joaquín Coldwell, respectivamente, así como el procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, y el jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera.
El Presidente pidió no especular sobre las causas del suceso, mientras que el secretario de Gobernación, responsable de coordinar la emergencia, aseguró que “se siguen todas las líneas” de investigación del suceso.
Ante la pregunta expresa sobre si se descarta la posibilidad de que se haya tratado de un atentado y si se encontró rastro de algún explosivo, Osorio Chong señaló: “De ninguna manera habré de dar ningún dato preliminar sino hasta en cuanto se tenga algo definitivo para darlo a conocer”.
Refirió que se están utilizando todos los recursos de las autoridades para investigar y conocer las causas del siniestro, por lo que se esperará hasta conocer los resultados de los peritajes y se darán a conocer en su momento con total transparencia.
Ante la insistencia, el titular de Gobernación expresó: “Sería una gran irresponsabilidad, sin los elementos completos, suficientes, dar a conocer cualquier información que no conocemos, en su oportunidad en las próximas horas por supuesto daremos a conocer el informe respectivo”, dijo para después dar por concluida la conferencia de prensa que ofreció en la explanada trasera de la torre de Pemex, ubicada en la puerta 15 del complejo.
A su salida, en una breve entrevista, el presidente Peña pidió que no se especule con los orígenes de la explosión en tanto no se tengan los peritajes suficientes, garantizó que las investigaciones se realizarán a fondo y de haberlos, se castigará a los responsables.
Al respecto, el secretario Osorio Chong afirmó que “la investigación debe arrojar datos precisos, confiables y contundentes para conocer el origen y las causas del siniestro”.
El Presidente realizó un breve recorrido frente al edificio afectado por la explosión, observando solo la parte exterior del inmueble donde continuaban los trabajos de remoción de escombros; en las oficinas de Pemex sostuvo una reunión privada con el secretario de Gobernación y el subsecretario Manuel Mondragón, así como el titular de la Secretaría de Energía, Pedro Joaquín Coldwell y sus asesores Aurelio Nuño y Frank Guzmán, donde recibió el reporte correspondiente.
A las 8 de la noche con 20 minutos, el Presidente salió del Centro Administrativo para visitar el hospital de Pemex de Azcapotzalco, donde fueron atendidas algunas de las personas que resultaron heridas a causa del incidente.
El presidente Peña entró por una puerta lateral al hospital 15 minutos después de las 10 de la noche, donde permaneció durante aproximadamente media hora. Después explicó que por la hora y por respeto a los familiares y los heridos, visitaría hasta hoy el resto de los hospitales donde permanecen los lesionados a causa del hecho.
Después de la salida del presidente Peña del Centro Administrativo, se informó que el secretario Osorio Chong ofrecería una conferencia de prensa en la noche. Los representantes de los medios de comunicación ya se dirigían al piso 14 de la torre principal donde se daría el corte oficial a cargo del titular de Gobernación, cuando de pronto se encontraron con que los elementos de los cuerpos de rescate y la Policía Federal salían apresuradamente del sitio.
Y es que a las 10 de la noche con 20 minutos una de las estructuras del edificio colapsó, lo que provocó la salida apresurada de quienes se encontraban en el lugar. Después de ellos, el personal de Protección Civil y rescatistas de la Cruz Roja evacuaron a quienes se encontraban en el lugar y ampliaron el cerco de la zona siniestrada.
“La estructura que estaba dañada, una parte, terminó por caerse, no hubo ningún incidente, simplemente la alerta y mucha gente trabajando allá abajo y entonces pues eso genera un poco de ruido, pero eso fue lo que sucedió”, explicaría minutos después Osorio Chong.
Por ello, se adecuó el sitio donde finalmente el gabinete de seguridad ofreció la información oficial disponible en la explanada, incluidos los secretarios de la Defensa, la Marina y Energía, Salvador Cienfuegos, Vidal Soberón y Joaquín Coldwell, respectivamente, así como el subsecretario Mondragón y el procurador Murillo Karam.
Posteriormente, el jefe de Gobierno capitalino informó que los elementos de seguridad de las corporaciones federales y del Distrito Federal que apoyan en las labores de rescate y resguardo del perímetro, suman cinco mil, mientras que en el sitio siniestrado trabajan 500.
Unos 100 elementos del Ejército mexicano aplicaron el Plan DNIII-E en la zona del siniestro.
También arribaron elementos de la Marina y la Policía Federal y peritos de la Procuraduría General de la República.
Pemex descartó cualquier versión adelantada sobre las causas de lo que denominó “incidente” pues, informó, la investigación está a cargo de peritos de la Procuraduría General de la República, “por lo que cualquier versión al respecto es infundada”.
Asimismo, se informó que el área jurídica de la empresa presentó las denuncias correspondientes ante el Ministerio Público.
El secretario de Gobernación dijo que la prioridad es atender a las víctimas y “remover hasta el último escombro con el propósito de cerciorarnos de que no haya alguna persona atrapada”, aunque dijo que no contaban con información que permita precisar si todavía hay personas en esa condición.
Osorio Chong explicó que a la hora de la explosión faltaban 15 minutos para que los trabajadores terminaran sus labores y precisamente en ese sitio se realiza el registro de su salida, por ello la concentración de personas en ese espacio “era considerable” y “la instrucción es seguir hasta el último momento en la búsqueda de más personas”.
Afuera de las instalaciones de Pemex se dieron cita familiares de trabajadores de la paraestatal que desconocían su paradero, quienes dijeron que no tenían información sobre Beatriz Castro González, José Reyes Cortés, Irma Segura González, Graciela González Córdova y Raymundo Dávila Rosales.
Luego de expresar el dolor del gobierno federal por la pérdida de vidas y la solidaridad con los deudos, Osorio Chong informó que la secretaria de Salud, Mercedes Juan, verificará la atención médica a los heridos y que instruyó a convocar a expertos nacionales e internacionales para coadyuvar en las investigaciones.
En el transcurso de la tarde la cifra de personas que perdieron la vida y resultaron lesionadas fue variando. El subsecretario de Normatividad de Medios de la Secretaría de Gobernación, Eduardo Sánchez, informó a las 7 de la noche del fallecimiento de 14 personas y 80 heridos, además de calcular que 30 personas permanecían atrapadas en el sótano donde se registró la explosión.
Los trabajadores de todo el Centro Administrativo de Pemex —ubicado en la colonia Nueva Anzures— e incluso de los edificios ubicados en Polanco y zonas aledañas, recibieron la instrucción de no asistir a trabajar este viernes y debido a que el próximo lunes es día feriado, regresarán a sus labores hasta el próximo martes.
La versión oficial ofrecida casi siete horas después del hecho por el secretario de Gobernación es que alredor de las 3 de la tarde con 40 minutos, ocurrió una explosión en el anexo B2 del Centro Administrativo de Pemex que afectó la planta baja, el sótano y el mezzanine.
“Pido además, y lo ha solicitado el señor Presidente, no especular al respecto, esperaremos con toda responsabilidad el resultado que arroje el peritaje correspondiente y lo daremos a conocer”, dijo Osorio Chong, quien explicó que diariamente ingresan al Centro Administrativo de Pemex más de 10 mil personas. (Con información de: Lorena López, Ana Cecilia Méndez, Marco Coronel, Miriam Castillo, Mariana Otero, Silvia Arellano y José Antonio Belmont).
CLAVES
SUICIDIO
El 7 de octubre de 2004 se suicidó un funcionario de la petrolera que trabajaba en un edificio que se ubica frente a la torre de Pemex.
Según compañeros de trabajo y allegados, Carlos Fernando Márquez Padilla, coordinador de asesores del director corporativo de administración de Pemex, discutía por teléfono antes de aventarse por la ventana.
De 2000 a 2010, casi 3 mil incendios se registraron en diversas instalaciones de la paraestatal a causa de tomas clandestinas, mantenimiento y fugas de gas.
TESTIMONIOS
Manuel Parra. Paramédico
Manuel arribó a la calle Bahía de San Hipólito en punto de las 5:00 horas. Acompañado por un grupo de ocho rescatistas y dos perros ingresó al edificio.
“Rescaté a cuatro. Pude ver entre los escombros a más de 15 personas atrapadas. Existe mucho caos aún”, narró.
Este integrante del cuerpo de rescate, perteneciente a una empresa privada, pudo percatarse de los daños al interior del inmueble: “Existen incluso paredes colapsadas. En el lugar hay gente del ERUM trabajando; debajo de los muros aún quedó mucha, mucha gente”.
Raymundo. Hijo y hermano
Raymundo arribó a las inmediaciones de la torre de Pemex con el rostro desencajado. Detrás de él corrían dos señoras: buscaban a su madre y a su hermano.
“Ambos trabajan aquí. Ambos están atrapados. No sabemos nada aún”, gritaban desesperados.
Estas dos personas continuaban desaparecidas hasta el cierre de la edición.
Las autoridades de Protección Civil y rescatistas no las registraron en ninguna de las listas de hospitales.
Raymundo ingresó al inmueble para poder identificarlos entre las personas fallecidas.
Desconocida. Hija
Dos jóvenes no soltaban sus celulares. “Tuitéale a Mancera”, decía una chica de 30 años. “No, mejor a Protección Civil”, le contestaba un joven de la misma edad. Ambos estaban sentados en la banqueta. Ella ya no pudo más y rompió en llanto: “Mi madre trabaja en esta torre. Se llama Beatriz Castro González. Estuvimos esperándola y nunca salió. Se encontraba checando su salida y no sabemos nada de ella”. No figuraba en las listas de hospitalizados y a través de Twitter comenzaron su búsqueda. Sin embargo, luego de cuatro horas de espera Protección Civil les pidió que se fueran a otro lugar.
Desconocido. Empleado de Pemex
Alrededor de las 22:00 horas, personal de la policía capitalina volvió a acordonar la esquina de Marina Nacional y Bahía de San Hipólito. Entre el tumulto, un hombre con uniforme de Pemex, casco rojo y cubre bocas, salió lesionado y en estado de shock.
“Quiero irme a mi casa”, fue lo único que pudo decir.
Otra persona indicó: “Se acaba de caer una pared, se ladeó una estructura”.
El hombre herido nunca fue trasladado en alguna ambulancia.
Entre los familiares lograron sacarlo y subirlo a un taxi. Se marcharon rápidamente.
Jedhna Ávalos. Empleada externa de Pemex
Jedhna cuenta que eran aproximadamente las 15:45 de la tarde cuando regresaba de comer y caminaba por la calle de Bahía de Banderas, al pasar por un salón de fiestas, cuya fachada es de cristales, sintió como “retumbaba” y se escuchó una explosión “entunelada”.
Jedhna asegura que los primeros en actuar fueron los bomberos de Pemex ya que ahí mismo hay una estación cuya entrada se encuentran en la calle de Bahía del Espíritu Santo.
“Todos comenzaron a perder el control, los heridos salían por la puerta de Bahía de las Banderas.” Política • 1 Febrero 2013 – 3:08am — Redacción http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/232477c657d51aef35a2b7af4521aaf1
Continúan las labores de rescate en edificio de Pemex. Durante toda la madrugada cuerpos de rescate y trabajadores voluntarios de la Torre de Pemex trabajaron en las labores de búsqueda y rescate de lesionados o muertos en el inmueble dañado por una explosión registrada el día de ayer.
El edificio B2 del Centro Administrativo de Pemex permanece custodiado por elementos del Ejército, la Marina y la Policía Federal.
A las 08:00 horas el director general de la paraestatal, Emilio Lozoya Austin, ofrecerá una conferencia de prensa en el edificio “José Colmo Corral”, ubicado en Marina nacional número 350, para dar más detalles acerca del percance.
El incidente se registró a las 15:45 horas y, hasta el momento, ha dejado como saldo 25 muertos y 101 heridos, aunque la cifra de víctimas mortales podría aumentar.
El presidente Enrique Peña Nieto lamentó lo sucedido y se trasladó al edificio de la paraestatal donde realizó un recorrido frente al inmueble dañado por la explosión, posteriormente se trasladó al hospital de Pemex de Azcapotzalco, donde fueron trasladados los lesionados. Hoy continuará con la visita de los demás heridos.
Pidió no especular sobre las causas del suceso, mientras que el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, responsable de coordinar la emergencia, aseguró que “se siguen todas las líneas” de investigación del suceso.
En las labores de rescate y resguardo del perímetro trabajan 5 mil, mientras que en el sitio siniestrado laboran 500.
Unos 100 elementos del Ejército mexicano aplicaron el Plan DNIII-E en la zona del siniestro.
Política • 1 Febrero 2013 – 8:05am — Milenio.com con información de Carolina Rivera, http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/232477c657d51aef35a2b7af4534afd7
‘Hay humo, Pemex se quema’. El asesor de uno de los consejeros de la paraestatal comía en uno de esos establecimientos cuando sintió la vibración de la explosión
Alejandra López
Ciudad de México (1 febrero 2013).- El piso retumbó. Los meseros, comensales y todos los que estaban en un restaurante frente a la Torre de Pemex saltaron. Al principio pareció un temblor, pero en 10 segundos esto se descartó.
«Uno de los comensales que estaba cerca de la puerta empezó a gritar. ¡Hay humo! ¡Pemex se quema!», relató uno de los cuidadores del restaurante que se ubica frente a la Torre, en Marina Nacional.
«La gente comenzó a salir enseguida y entonces ya tenías a todo Pemex aquí enfrente, en Marina. Estábamos asustados porque se sintió muy fuerte», añadió la gerente del mismo establecimiento
El asesor de uno de los consejeros profesionales de la paraestatal comía en uno de esos establecimientos cuando sintió la vibración de la explosión.
«Yo estaba comiendo enfrente y la onda expansiva la sentí muy muy fuerte. Estamos afuera del edificio y no nos dejan entrar. Todos fueron desalojados», dijo el asesor, pocos minutos después de la explosión ayer.
Trabajadores que estaban dentro de la torre se quedaron atrapados en las oficinas o en los elevadores, y posteriormente fueron evacuados.
A las 15:10, hora en que el personal sindicalizado regresaba de su hora de comida (sale de 14:00 a 15:00 horas) y el de confianza apenas salía a comer (de 15:00 a 17:00 horas), el edificio B2 de las instalaciones del Centro Administrativo de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Marina Nacional, se llenaba de humo.
Una hora más tarde, más confusión de reportes no oficiales: 5 heridos… 10… 80… 100.
La zona fue acordonada por militares que portaban armas largas, miembros de la Marina y la Policía Federal, desde Bahía de Banderas hasta Circuito Interior.
Pemex apenas atinaba a lanzar sus primeros reportes en Twitter.
Eran las 19:00 horas cuando la madre de Daniel cruzaba corriendo Marina Nacional gritando, aunque sólo los medios de comunicación escucharon.
«Mi hijo está adentro, mi hijo. Se llama Daniel García García y está adentro.
«Él trabajaba en Recursos Humanos de Refinación, ahí donde fue la explosión. No me dejan pasar y estoy desesperada, estoy desesperada», gritó.
A las 19:13 Miguel Ángel Tame, director Pemex Refinación, entró junto con su director de operaciones por la puerta 3, sobre Marina Nacional, para verificar el estado de las instalaciones y supervisar el rescate, al tiempo que el Presidente Enrique Peña Nieto arribaba a las instalaciones.
«Todavía está ahí adentro, tienen que rescatarlo. Se llama Carlos Alejandro López Bonet», gritó un hombre que clamaba ayuda a los miembros de la Policía Federal que custodiaban los accesos a la Torre.
De un lado de la calle, camionetas cargadas de militares, cuerpos de bomberos y ambulancias sonaban sirenas y claxons pidiendo permiso para pasar. Del otro, familiares se aglomeraban para pedir que los dejaran pasar o que les dieran noticias de quienes estaban atrapados.
A las 20:00 horas, cinco miembros del cuerpo de peritos de la PGR entraron al edificio. Un elemento del cuerpo de Bomberos, salió y comentó que hasta ese momento no habían rescatado a nadie y tampoco existía una lista de personas que pudieran haber estado ahí.
«Nosotros nos vamos a retirar y se van a quedar los de la Procuraduría o la Policía Federal», dijo.
Mientras tanto, camionetas cargadas de cascos, goggles, plantas de luz, grúas y una retroexcavadora desfilaron frente a la Torre de Pemex para dejar los equipos a los rescatistas. NOTA DE Alejandra López, reportera del periódico Reforma, www.reforma.com
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