Más unidos que nunca
Empiezo a pensar que, en efecto, estamos un hombre providencial, un altísimo creador que no se nos había mostrado al completo hasta hace unos días, cuando en un hotel madrileño, rodeado y celebrado por los poderosos y los mensajeros que pueblan la Corte, expelió el siguiente mensaje: “Estamos más unidos que nunca”. Y no se refería