Almería y Manolo Escobar
Cuando fuimos progres estaba prohibido que nos gustara Manolo Escobar (y Lola Flores, la grande). No te podían gustar King Crimson o Pink Floyd a la vez que el gran Manolo, cuyas películas llenaban durante días el Gran Teatro Cinema de Caravaca hasta tener que traer sillas suplementarias. Y todavía era más imposible que pudieras escuchar