Don Luis de Góngora tiene un soneto contra la ciudad de Valladolid, por las nieblas y el barro que señala encontró es esta ciudad, aquí se le indican algunos defectos de Córdoba, muy propios de esta época del año…

DEVOLVIÉNDOLE UNA A GÓNGORA CONTRA VALLADOLID, a pesar de la belleza de Córdoba
Córdoba de calores siempre fritos,
soberana sartén de Andalucía,
en brasa aceite yo oí cómo ardía
tiznado -sin sartén- ya en los campitos.
Tal quemazón de tu interior salía,
abrasando en el árbol pajaritos,
que quedábanse vivos muy poquitos
de infierno de Satán que en ti salía.
Y luego que tumultuosa en mosquitos
entre la canícula florecía,
era tal combustión, tal ardentía
que estaban cordobeses bien marchitos.
Marchado cada cual donde podía,
dejando en la ciudad a bien poquitos,
que son ardor y fuego antes descritos
de Vulcano regalo a Andalucía.
Y esta venganza en versos calentitos
te la devuelve un vallisoletano
que al Conde del Ardor y al del Verano
y al del Bochorno y Polvo vio ir negritos.
Juan Pablo Mañueco,
del libro «Los sonetos alcarreños»
En la Casa del Libro, de Madrid: