ALDEANUEVA DE GUADALAJARA,
en lo alto de la primera Alcarria, divisando la Campiña del Henares toda, y dos Sierras, la de Guadalajara y la de Madrid.
Aldeanueva aldeana
con gallo en gules erguido,
que desde el tiempo ha venido.
León, castillo encarama…
La primavera temprana
no llega aquí, sino más…
porque entre flores estalla
en tan triunfante batalla
como pocas veces verás
por lucir tanto sus llamas.
Lirio liliáceo en lis
intensamente morado
y un suave más aclarado
en las lilas del país.
Las retamas amarillas
baluartes de las Castillas
creciendo en la primavera
y las hierbas florecientes
verdean por todos frentes
al pie de la carretera.
Según va mediando abril
el campo entero florece,
el almendral blanco crece
y el olivar suma mil
millones de un tamboril
brote que -en alba- se ofrece.
El manzano y el peral salen
donde el pino les espera,
y la encina a más madera
con verde y cano la encalen.
Las retamas amarillas
dóranse al sol de la tarde,
que parece ya que arde
el rubor de las Castillas.
Infinito mar de verdes
desde lo alto de la Alcarria:
la Campiña y Sierra toda
entonan creciente la oda
de colorista fanfarria
que para siempre recuerdes.
JPM
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