ENTREVISTA CON EL ESCRITOR JUAN PABLO MAÑUECO
Don Quijote de la Sagra, novela presentada en la Feria del Libro de Guadalajara.

PD.- La semana pasada se celebró la Feria del Libro de Guadalajara, y en ella presentaste tu último libro “El sol universal”. ¿Se trata de una novela?
JPM.- Tres novelas en un mismo tomo, que se continúan y al mismo tiempo son independientes por sí mismas.
- ¿Y sus títulos son?
JPM. “Don Quijote de la Sagra”, “Llorar como un perro castellano” y “El sueño de Lázaro”.
- ¿Podías detallarnos el contenido de cada una de las tres?
JPM. Don Quijote de la Sagra es una novela del siglo XXI… Nada del XVII… Relata una aventura protagonizada por un estudioso local de un pueblo de la comarca de la Sagra, llamado oficialmente por nombre propio “Quijote” porque ese nombre está admitido en el variopinto Registro Civil de nuestros días…
- ¿Alguien se puede llamar “Quijote” en el Registro Civil español actual?
JPM. Nombres más extraños y menos gloriosos se admiten y los lucen los ciudadanos con menos motivos de gloria que el de Quijote, ¿no crees?
- Sin duda, para un español poderse llamar “Quijote” es un timbre de honor y está bien que el Registro Civil lo admita.
JPM. Pues Quijote de la Sagra, el investigador cultural del siglo XXI, concibe un plan para hacer ver a las autoridades de Castilla la Nueva, lo inadecuado de llamar a esta región histórica, con el nombre de una sola de sus 25 comarcas. Y para ello se pone en contacto con una asociación de investigadores culturales de su histórica región, y deciden realizar una expedición hasta la Insula Carataria de Toledo, para reclamar a las autoridades regionales igualdad de trato para todas las comarcas de Castilla la Nueva, y respeto por el nombre histórico de esta tierra.
- ¿Consideras que no se respeta a Castilla?
JPM. Desde luego que no, ¿alguien se imagina que a Cataluña la llamaran la región “catalano-ampurdanesa” o a Andalucía la región “andaluzo-marismeña”…? Son conceptos –regional y comarcal- distintos, que no pueden situarte en plano de igualdad, con un simple guión… Hay diferencias profundas entre lo uno y lo otro.
- ¿Y qué ocurre cuando esta comisión de investigadores culturales de la región tiene la entrevista con las autoridades autonómicas?
JPM. Permitirás que no destripe el final de la novela, porque guarda una sorpresa de las grandes… Lo que sí te diré es que antes de esa última entrevista, las páginas de la novela nos permiten conocer muy bien la historia, geografía e historia de las comarcas novocastellanas, y reírnos a mandíbula batiente con algunas historias ocurridas en estas tierras.
Comicidad y enfrentamiento de Castilla la Nueva consigo misma, como ante un espejo, eso permite comprender los desastres que pueden perpetrar los políticos contra una tierra a la que dicen representar, pero que en el caso de Castilla, destruyen más bien, por orden y al servicio de los partidos nacionalistas de la periferia, que son los que les han obligado a dividir Castilla y a llevar nombres grotescos, que quitan toda dignidad y personalidad histórica, como esa bufonada de Castilla-La Mancha.
- Pues el argumento promete, ciertamente.
JPM. Y además cumple, porque no es un programa electoral al uso, sino un compromiso con la verdad. ¡Que el lector lo compruebe!
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