
¿Estás mirando ahora mismo a la luna? Sí, lo siento. Estamos lejos, pero la luna nos une. Ambos, en este preciso instante, tenemos fijada la mirada en el mismo punto. Sí, lo sé, estás mirando la luna, ahora, conmigo…
No te veo, pero te observo reflejada en el círculo blanco más lejano… más cercano. ¿No sientes cómo nuestra esfera amiga une nuestras manos? ¿No notas como nos susurra al oído los versos más electrizantes que jamás hayamos escuchado?
Este instante mágico es sólo nuestro. Ahora mismo, tal vez, hay muchos otros enamorados que se miran a través de la luna, pero ella sólo nos acaricia a nosotros. ¿No crees, amor mío, que este momento es eterno? Mañana no habrá sol. Me lo ha dicho la luna: le gusta tanto que nos sintamos dentro de ella que mañana será noche todo el tiempo.
También me ha dicho que estás muy guapa. Lo sé, te veo con sus ojos. No quiero dejar de verte. ¿Verdad luna, que cumplirás tu promesa y no te marcharás? ¿Nos aseguras que este instante será eterno? Al menos, hasta que tú vuelvas a estar conmigo…
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
