La Hora de la Verdad

Miguel Ángel Malavia

Érase la furia: Di Stéfano y Cristiano Ronaldo

Si hablamos de jugadores de fútbol admirados, vistos o no vistos, de ayer y de hoy, podría ofrecer una catarata interminable de nombres. De ahí que, para encauzar la subjetividad, acote algo la selección ciñéndola a mi Real Madrid. Así, estarían los artistas modernos: Laudrup, Zidane, Ozil, Isco. Y los estilistas antiguos: Didí, Velázquez, Puskas, Kopa. En cuanto a los pasionales, impactan los guerreros de la nueva era: Sergio Ramos, Raúl, Hierro, Míchel Salgado. Pero no menos que los de las campañas galas: Camacho, Pirri, Juanito, Goyo Benito.

Y ya no me lío más. Si se trata de elegir a los dos grandes jugadores que, desde mi óptica apasionada, considero más completos, voy a lo seguro y me quedo con estos titanes: Alfredo Di Stéfano y Cristiano Ronaldo. A mis 32 años, a Don Alfredo solo lo he soñado, desde las historias escuchadas a los venerables y desde los documentales y partidos en blanco y negro recuperados: ahí he descubierto a ese nueve que es un todocampista, que roba balones en defensa, que sube la bola, que apoya a todos los compañeros en cualquier esquina del verde y que, ante la puerta, hace estallar la furia con todos los recursos a disposición de un mago. Ah, y la personalidad del gran jefe: toro en campo propio y torazo en el ajeno, como siempre decía él mismo.

Mucho de esto lo estamos viendo hoy con nuestros ojos los que no caemos en los prejuicios y vamos más allá del “chulo portugués”: Cristiano Ronaldo no lleva más goles que partidos en el Real Madrid por casualidad. Es la pasión hecha carne. Sin ser el mejor jugador del mundo (Messi es el más dotado por la naturaleza), lo lleva siendo desde hace dos años por una tenacidad llevada hasta el extremo. El de Madeira es fuerza, regate, velocidad y disparo, sacando cañones de las dos piernas y de su cabeza. Pero no es solo un atleta: es un soñador. Como Don Alfredo, sabe que el camino para ser el mejor es querer serlo de verdad. Y es que también se puede ser poeta luciendo músculos.

Artículo publicado en Cuadrilátero 33 dentro del combate ‘Viejos y nuevos dioses del fútbol.

MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

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Autor

Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

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Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

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