El sentido del humor es algo universal, pero en cada lugar se manifiesta de una manera diferente

Broma oriental: ¿Tienen los japoneses sentido del humor?

Los polacos hacen chistes de los rusos, los suecos de los noruegos, los argentinos de los 'gallegos' y en España hacemos de los leperos el objeto de nuestras chanzas...

Así es el humor oriental…la verdad es que, viendo el vídeo, tiene una gracia un poco particular.

El sentido del humor es algo universal, pero en cada lugar se manifiesta de una manera diferente, y no siempre comprensible desde el otro lado de la frontera cultural, que es la que suele marcar las diferencias.

Los japoneses tienen fama de serios, de secos, de no expresar emociones, de ser muy formales… pero tienen sentido del humor.

Eso sí, bastante alejado de nuestro estándar. En occidente, lo normal es reírse del prójimo, es lo que se llama humor por la denostación…

Nos reímos de ciertas conductas sexuales, de los genitales, de actos, cosas o personas ‘sagradas’, de los que ostentan el poder, de los menos favorecidos o capacitados, nos reímos de nuestros vecinos fronterizos o étnicos, etc.

Se diría que no conocemos tabúes a la hora de bromear.

Los polacos hacen chistes de los rusos, los suecos de los noruegos, los argentinos de los ‘gallegos’ y en España hacemos de los leperos el objeto de nuestras chanzas…

Parece que no hay nada más natural que reírse del que está al otro lado, al que atribuimos un menos entendimiento y por tanto propenso a verse envuelto en situaciones ridículas.

Los japoneses en esto son diferentes. Ni siquiera las diferencias regionales suscitan bromas más allá de la rareza del acento.

Y desde luego no hacen bromas con aquellos aspectos de la vida resueltamente serios: la familia, la orientación sexual, el poder, la religión… Entonces, ¿de qué se ríen?

Hacer burla de esos temas, inevitablemente hace caer sobre el burlador la ignominia de la vulgaridad y de la carencia del sentido de la propiedad.

Parece que en Japón aún permanece esa contención victoriana que los pueblos occidentales hace mucho que dejamos atrás, cuando reírse de según qué cosas no solo era inapropiado y bajuno, sino también peligroso.

Un factor también de cierta importancia a considerar, es que tradicionalmente los japoneses han sido educados en la discreción y en la mínima expresión de sus sentimientos.

Así que los humoristas ocupan una ratio escasa en el conjunto de la población, pero una cosa es segura, el que se libera de sus ‘ataduras’ emocionales puede hacer fortuna.

El humor en Japón es auto-despreciativo. Los japoneses se ríen de sí mismos, oscilando entre un abordaje pueril donde golpes, humillaciones y situaciones embarazosas son la nota dominante (véanse los ejemplos de ‘Humor Amarillo’, aka ‘Takeshi’s Castle’, aka ‘Takeshi no Shiro’, y ‘Crayon Shinchan’), hasta un fino humor donde se exponen las miserias cotidianas (como sería el caso de los cineastas Ôzu o Ibuse).

Similar, no obstante, a los chistes de leperos en España, están los relacionados con la hilaridad que provoca en los nipones la ‘catetez’ de los pueblerinos cuando llegan a la gran ciudad (cercanos como están la mayoría de los japoneses a sus raíces rurales, la risa no es inocente)…

Pero incluso en estos casos, lo trasladan a sí mismos cuando viajan al extranjero. Una broma recurrente es la de aquel japonés que se arriesgó a meterse en un bar neoyorquino, y tras conseguir que le sirvieran una cerveza después de repetir insistentemente biiru (del inglés beer), y confiado en su habilidad en la lengua inglesa, a la pregunta de si la quería Heineken respondió: ‘No, soy de Chiba-ken’.

Dado que ken es el sufijo que indica la prefectura (división administrativa del Japón actual, similar a las provincias españolas), el japonés había entendido que se le preguntaba por su procedencia, manifestando así su desconocimiento del idioma y retratándose como paleto.

Incluso en los programas más ácidos de televisión, las bromas suelen estar más encaminadas a la pantomima y la exageración, que a hacer chistes ‘sucios’ o con doble sentido.

 

Te puede interesar

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído