El Perú se debate en estos días en encuestas y contraencuestas, prolegómenos de una campaña electoral en la cual vale todo: lo importante es llegar al poder.
Si bien es cierto las opiniones están divididas en un país en el que cualquier cosa puede suceder, también es cierto que el estado de derecho – como nunca- se ha mantenido y lejos quedan esos días en los cuales el sátrapa Fujimori y su pandilla manejaban a su antojo las riendas del país.
Un fenómeno que ha ido creciendo de menos a más se manifestó hace unos cuantos meses. Y lleva nombre y apellidos: Ollanta Humala. Un ex coronel del ejército que durante la dictadura de Fujimori se rebeló contra éste al mado de un pelotón de soldados, que luego se rindieron al verse acorralados por los comandos que «El Chino» ( como le llamaban a Fujimori) les envió para abatirlos.
Ollanta Humala, quizá se ganó la simpatía de una parte del pueblo peruano merced a su arriesgada y suicida rebelión, y más aún en una época en la cual nadie tosía sin que lo supieran las huestes del «Chino» ( medio país estaba espiado y el otro medio tenía pinchado los teléfonos).
Puede que por ello y por su mensaje nacionalista y esa verborrea incendiaria su mensaje haya calado entre un electorado que sigue estando harto de sus políticos y no perdonan el saqueo constante del país y una actitud de desidia total para sacar al país adelante.
Ya lo decía Lourdes Flores (en una entrevista que le hice a la candidata por Unidad Nacional a la presiidencia del Perú) que de llegar ella a la presidencia lo que había que demostrar es actitud para que ese ejemplo cunda y todos se pongan manos a la obra.
Las últimas encuestas devuelven a Lourdes Flores ( 26%)al primer puesto aunque con sólo un punto de ventaja de Humala (25%). Y puede – manifiestan los analistas políticos peruanos- que el «apoyo» directo que le ha dado el presidente venezolano Hugo Chávez a este último, en vez de auparle en las encuestas lo único que ha conseguido es frenar su ascenso en la preferencias del electorado.
En cuanto a los demás candidatos con opciones el ex presidente peruano Alan García se mantiene con el 14% de votos (gran sector del país no lo puede ni ver)seguido del ex presidente ( transitorio) Valentín Paniagua con el 11%.
Quedan tres meses aún para las elecciones y el panorama político peruano está muy caldeado. Ya es una certeza de que el Sátrapa Fujimori no podrá participar en las elecciones, pero hay un miedo que se palpa sólo al pensar de qué sería del Perú si llegara Humala al poder. El Perú no está para experimentos. Ya tuvo uno: Fujimori. Para qué decir más.
