Los distintos interrogantes sobre el resultado final de las «conversaciones de Paz» entre Israel y la Autoridad Palestina, aparecen acompañados por las posibles respuestas de la «Comunidad Internacional» en caso de que esas negociaciones «fracasen».
Por supuesto que es de suponer, dada la enorme diferencia a nivel economico entre Israel y la Cisjordania, que el mas «fuerte» (es decir Israel) sea quien pueda resultar mas perjudicado por esa «respuesta de la Comunidad Internacional».
Sobre este tema escribio Marcos Heller, investigador de la INSS, el 11 de febrero 2014. Despues de presentar su articulo, agregare algunas frases «mias» al respecto.
«Tras el discurso pronunciado por el Secretario de Estado de EE.UU. John Kerry,en la Conferencia de Seguridad de Munich el 1 de febrero de 2014, se le preguntó si realmente creía que podía «resolver el asunto» [entre Israel y los palestinos]. En lugar de responder directamente a la pregunta, respondió diciendo que está lleno de esperanza y trabajando duro para hacerlo,y añadio: «…Hay una campaña cada vez mayor de delegitimizacion de Israel. Las personas son muy sensibles a ello. Hay quienes hablan de boicots y cosas por el estilo ¿Nos iría mucho mejor con todo esto?»
Este comentario de Kerry provocó una tormenta de críticas en Israel. No está claro por qué eligieron quienes lo crítican interpretar su advertencia como una amenaza. Es posible esperar de líderes responsables que presten mayor atención a la validez del análisis de Kerry que a sus posibles motivos.
Algunos comentaristas han argumentado que la amenaza esta destinada a presionar a Israel a hacer concesiones. El ministro de Asuntos Estratégicos, Yuval Steinitz, dijo que los comentarios «son ofensivos, injustos e intolerables», mientras que el ministro de Economía,Naftali Bennett,dijo: «Esperamos que nuestros amigos de todo el mundo esten con nosotros frente a los intentos antisemitas contra Israel, y no que sean sus difusores».
Es necesario aclarar que el propio ministro de Hacienda Israeli, Yair Lapid, emitió una advertencia similar unos días antes del discurso de Kerry en Munich.
La respuesta del primer ministro Benjamin Netanyahu, fue un poco más suave. Él dijo «…no hay ninguna presión que me hará renunciar a los intereses vitales del Estado de Israel, y sobre todo la seguridad de los ciudadanos israelíes». Si bien esta formulación pone las cosas en un determinado contexto, pero aún así está evadiendo dos preguntas. La primera se refiere a la inmediatez de la amenaza y los intereses, sobre todo económicos, que estan aparentemente en peligro debido a las actividades que promueven el boicot, la desinversión y las sanciones. La segunda cuestión se refiere a los intereses de seguridad vital que estaran en peligro como resultado de los esfuerzos para alejar la amenaza de boicot. Sólo una evaluación sobria tanto de las amenazas como de las ganancias puede otorgar una respuesta más razonada al dilema planteado en los comentarios de Kerry.
No hay una respuesta obvia a la primera pregunta. Es evidente que el volumen de las sanciones económicas( boicots economicos y otros campos como la cultura y la educación) se ha incrementado en los últimos meses. En enero de 2014 decidió la empresa más grande de los Países Bajos que administra los fondos de pensiones sacar sus inversiones en los cinco bancos Israelies más grandes. El Tesoro noruego impidió la adquisición de acciones de dos grandes empresas de construcción en Israel por el Fondo de Pensiones Gubernamentales, y el banco más grande de Dinamarca añadió al Banco Hapoalim (el mas grande de Israel) a las empresas en las cuales no esta dispuesto a invertir.
Sin embargo, el panorama desde una perspectiva israelí no está claro. Casi inmediatamente después de estos acontecimientos, anunció el gigante de la aviación de EE.UU. Lockheed-Martin acerca de sus planes para un proyecto de investigación y desarrollo conjunto con EMC – Storage Technologies compañía de EE.UU. ubicada en Beer-Sheva. También Haier, un importante fabricante chino de productos electrónicos y electrodomésticos, tiene la intención de establecer su centro de innovación en Israel, y Woodside, un conglomerado de energía de Australia, compró 25% de las acciones del gasoducto «Leviatan»(«ballena») en el Mediterraneo.
Estas señales contradictorias permiten desarrollar diferentes expectativas acerca de las tendencias futuras, y en todo caso, estas expectativas estan muy influidas por intereses personales y afiliaciones políticas. Por ejemplo, una encuesta de opinión pública muestra que sólo el 42 por ciento de los encuestados que tienen puntos de vista de derecha, creen que las sanciones son graves para Israel, en comparación con el 71 por ciento de los que pertenecen a la izquierda. La encuesta también encontró que el 61 por ciento de los encuestados que pertenecen a la derecha creen que Israel enfrentara esas sanciones sin cambiar su política, en comparación con el 32 % de la izquierda que creen eso. A primera vista, estos resultados son incompatibles con el hecho de que la reacción más histérica a las palabras de Kerry en realidad procedían de la parte derecha del espectro político, que es al parecer el más relajado acerca de la probabilidad de la imposición de sanciones y la capacidad de Israel de enfrentarse con ellos. La posible explicación lógica de esta discrepancia es que la derecha se opone a la idea de que hay algún tipo de conexión entre el castigo económico a Israel y aquellas políticas que se oponen a un cambio a nivel del conflicto con los Palestinos, y que ponen fe en alguna clase de «salvación» para proteger a Israel de todas las implicancias de este tipo de castigo.
Sin embargo, es difícil discutir que Israel es muy vulnerable a este tipo de boicots, especialmente en Europa, que, como muestran los ejemplos anteriores, es la fuente de esa politica. Con el tiempo, la economía israelí,orientada a la exportación,sufrira, cuando Europa es el destino de cerca de un tercio de sus exportaciones y la mayor fuente de inversión extranjera directa que impulsa el sector de alta tecnología.
Obviamente, es imposible cuantificar el alcance y la intensidad de futuras sanciones económicas, y por lo tanto los efectos precisos sobre el empleo y los ingresos del país. Sin embargo, sería una irresponsabilidad por parte de los líderes israelíes desestimar la amenaza, o fingir que es tratable únicamente a través de campañas o de la condena de la ignorancia,la inmoralidad, la hipocresía e incluso antisemitismo( aunque estos factores tambien pueden estar detrás de los esfuerzos de los activistas de ONG no– gubernamentales).
Entonces,¿qué se puede hacer para resolver el problema sin poner en peligro la «seguridad de Israel»? Por supuesto que una Paz global con los Palestinos es casi seguro que eliminara, o al menos neutralizara cualquier nuevo intento de delegitimar a Israel financieramente, o de otra manera. Sin embargo, la oportunidad de llegar a la Paz depende de los Palestinos no menos que de Israel, un hecho que muchos de los críticos de Israel tienden a ignorarlo. Pero para que la brecha entre las dos partes se reduzca hasta un punto que una solución al conflicto parezca posible, Israel debera examinar otras iniciativas que ayuden a evitar o mitigar la amenaza de sanciones. Afortunadamente, lo que parece que puede aumentar el apoyo público a las sanciones no son los motivos que subyacen en el núcleo de los miembros de esas ONG. El quid del problema no son temas como «Estado democrático o Estado Judio», o que a veces Israel utiliza demasiada fuerza para defenderse, e incluso la continuación de la ocupación en sí misma, sino más bien la percepción de que Israel no muestra un pleno compromiso con la resolución del conflicto Israelo – Palestino, como se evidencia visiblemente en su conducta sobre el tema de la construcción en los asentamientos mas alla de la «Linea Verde» que separaba entre Israel y Palestina hasta 1967.
Muy pocos de aquellos que llaman a boicotear a Israel niegan el carácter judío del Estado, o exigen la retirada de los territorios o incluso el desmantelamiento de los asentamientos existentes antes de llegar a un acuerdo con los Palestinos. La mayor parte de su retórica y sus acciones se centran en un solo tema: la continua construcción de asentamientos. La conclusión lógica de esta situacion es también la forma más prometedora para frustrar amenazas potenciales para con la seguridad económica,y es que Israel congele la construcción de asentamientos nuevos.
Tal acción no garantiza que las negociaciones avancen hacia un acuerdo que responda a las necesidades esenciales de Israel, o incluso de que continuaran las negociaciones. Después de todo, la congelación anterior que duró diez meses, llevó a Abu Mazen a la mesa de negociaciones sólo el décimo (y ultimo de esa «congelacion») mes, e incluso entonces, solo como consecuencia de una presión constante de EE.UU. Tampoco hay ninguna garantía de que otorgue a Israel inmunidad general frente a otros tipos de demandas, a pesar de que pondra al gobierno Israeli en una mejor posición para rechazar tales afirmaciones. La congelación de los asentamientos privara a los operadores de las ONG de la influencia más eficaz que utilizan para impulsar el apoyo de sus Gobiernos y del público en general a su causa, sobre todo en Europa .
Por supuesto, que una medida de este tipo, que es tan complicada en el mapa politico Israeli, es rechazada con el argumento de que constituiria un abandono del compromiso del primer ministro de mantener los intereses vitales de Israel ante las presiones externas, aunque dificulte la realización de esta presión. Sin embargo, para explicar de manera convincente por qué el gobierno tiene derecho a mantenerse en su posición, tiene que explicar por qué es esencial para la seguridad de Israel la continua construcción de asentamientos».
Hasta aqui el articulo de Heller. Puedo agregar «muchas» frases mias a el. Pero para no cansar a los lectores tratare de hacerlo en forma telegrafica:
1. Tiene, a mi parecer,razon, la derecha Israeli cuando dice que Kerry «amenaza» con embargo, y tambien cuando no lo dice (pero «sabe») que la politica de embargo Europea esta «organizada» junto con la «amenaza» de Kerry, para asustar a Israel
2. Los paises Europeos no entienden hasta que punto esa «politica de embargo» despierta nuevamente en Israel todos aquellos «fantasmas» de hace solamente 75 años cuando la Alemania Nazi prohibio
¨comerciar¨con los Judios, y Europa no protesto por esa politica discriminatoria.
3. La historia de las conversaciones de Paz entre Israel y los Palestinos, enseña que cada vez que alguien presiona a Israel, los Palestinos «aprovechan» esa situacion para endurecer sus posiciones, lo que no justamente asegura el desarrollo positivo de esas negociaciones hacia esa Paz esperada por parte de quienes ponen en funcionamiento esas presiones.
4. Junto con lo escrito anteriormente, es necesario reconocer que el Gobierno Israeli «necesita» algun tipo de «empuje» para salir de la supuesta «inercia» en la cual esta ahora. Mi pensamiento al respecto «dice» que no son justamente «embargos economicos» los convenientes, dado el caracter «negativo» (en relacion a que es lo que puede hacer «razonar» a los Judios) que es posible vislumbrar, por detras de las explicaciones politicas que son otorgadas a ese embargo.
