Este envío de equipo militar, valorada en millones de dólares, se lleva a cabo a pesar de las preocupaciones de Washington sobre una posible ofensiva militar en el sur de Gaza, para acabar con las unidades terroristas de Hamas que siguen operativas, pero que podría poner en peligro a cientos de miles de civiles palestinos.
En las últimas horas, las tropas israelíes han intensificado los ataques y bombardeos contra la ciudad de Gaza, así como en el centro y sur de la franja palestina.
El Ejército israelí anuncia haber matado a tres figuras clave de Hamás en el Hospital al Shifa, que ha estado bajo asedio militar durante trece días consecutivos.
Según un comunicado militar, una operación coordinada por varias unidades llevó a cabo una redada selectiva en el hospital, donde se encontraron con los terroristas.
Se informó que los soldados abatieron a Mahmoud Halil Zakzouk, subcomandante de las operaciones con cohetes de Hamás, a Fadi Duyk, quien estuvo involucrado en un ataque en Cisjordania en 2002, y a Zakaria Najib, quien fue condenado por participar en el secuestro y asesinato de un soldado israelí en 1994.

Estas muertes se suman a la de Raed Thabet, jefe de personal y suministros de Hamás, anunciada el pasado jueves.
Según cifras militares israelíes, más de 200 milicianos han sido abatidos en esta operación militar, que comenzó el 18 de marzo.
Además, cerca de mil personas han sido arrestadas, con aproximadamente 500 vinculadas a Hamás o la Yihad Islámica Palestina.
Según el Ministerio de Sanidad del Gobierno de Hamás, desde el inicio de la guerra en Gaza hace casi seis meses, más de 32.700 gazatíes han muerto y cerca de 75.200 han resultado heridos, con un alto porcentaje de mujeres y niños entre las víctimas.
A pesar de la devastación y las llamadas internacionales a un alto el fuego, Estados Unidos ha autorizado recientemente la transferencia de miles de millones de dólares en bombas y aviones de combate a Israel. Esta acción ha sido criticada por el Ministerio de Exteriores palestino, que la considera contradictoria con la supuesta preocupación estadounidense por las muertes civiles en el enclave.
El ministerio también lamentó la falta de acción por parte del Consejo de Seguridad de la ONU y la Corte Internacional de Justicia para hacer cumplir sus decisiones, incluida la implementación de un alto el fuego en Gaza y el acceso de más ayuda al enclave.
Aunque esta semana el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución para un alto el fuego y la CIJ emitió nuevas medidas provisionales, la situación humanitaria en Gaza sigue siendo crítica, con más de un millón de personas enfrentando una escasez de alimentos y una hambruna inminente para más de 200.000 personas en el norte de la Franja.
