El Parlamento Europeo dio este 10 de febrero un paso decisivo validando algo que se ha sacado de la manga y de forma exprés, las llamadas salvaguardas agrícolas para impulsar su acuerdo UE-Mercosur. Siguen su miserable ruta hacia adelante.
Por supuesto, con el inestimable apoyo de PP y PSOE, que están juntos en ello.
Pero a VOX lo encuentran enfrente, denunciando lo que consideran una «traición» hacia el sector primario español.
La votación arrojó 483 votos a favor, 102 en contra y 67 abstenciones. Los socialistas y populares celebran la creación de un mecanismo que activa protecciones en apenas 21 días si las importaciones de productos sensibles superan el 5% o si los precios en Europa caen por encima de ese umbral. Inicialmente, Bruselas proponía un límite del 10%, pero la presión llevó a rebajar esta cifra. Entre los productos que se verán afectados se encuentran la ternera, el pollo, los huevos, los cítricos y el azúcar.
Antecedentes del pulso comercial
El acuerdo UE-Mercosur, firmado en enero después de largas negociaciones que se extienden por décadas, abre nuevos mercados pero también genera inquietud en el campo español. Las salvaguardas se presentan como un remedio: la Comisión Europea deberá informar cada seis meses sobre los impactos y aumentar las auditorías en origen. También incluyen normas recíprocas sobre sanidad, pesticidas y bienestar animal.
El PP se siente victorioso. El eurodiputado Gabriel Mato, ponente popular, sostiene que estas medidas proporcionan «estabilidad y previsibilidad» al sector. Desde Madrid, Alberto Nadal, vicesecretario económico, califica el voto de Vox como «incomprensible», alineándose con partidos ultraconservadores checos o daneses que sí apoyaron la iniciativa. Por su parte, Carmen Crespo, exconsejera andaluza, lanza una ironía: «Estafa es dar lecciones sin conocer el campo».
Desde las filas de Vox, lideradas por Jorge Buxadé, critican que son «papel mojado». Aseguran que la burocracia será lenta e ineficaz, sin ninguna vinculación al acuerdo principal. Según ellos, Mercosur no reconoce estas salvaguardas y permite una entrada masiva disfrazada de protección.
Repercusiones en España y el campo
Mientras tanto, el sector agroalimentario español está en ebullición. Este miércoles, alrededor de 500 tractores se dirigen hacia Madrid procedentes de Guadalajara, Segovia o Arganda, convocados por organizaciones como Unión de Uniones y Unaspi. La protesta surge ante los recortes en la PAC y el temor al acuerdo con Mercosur, actualmente paralizado por el TJUE, a instancias del propio Parlamento.
El PP exige igualdad: sin estas cláusulas, sostienen que el pacto sería provisional sin red de seguridad. Los críticos advierten sobre un posible riesgo de dumping: carne sudamericana con estándares laxos podría inundar el mercado, hundir precios y provocar cierres de explotaciones. Las consecuencias podrían ser graves: más quiebras rurales, pérdida de empleo y tensiones en la cadena alimentaria.
- Umbrales clave: Activación al 5% (frente al 10% inicial).
- Productos en alerta: Carne, aves, huevos, cítricos y azúcar.
- Controles extra: Auditorías en Mercosur e informes semestrales.
El silencio del PSOE es relativo; su voto une a grandes partidos a favor del acuerdo. En contraposición, Vox acusa a ambos partidos de connivencia, recordando protestas previas del sector agrario contra ellos.
Curiosidades: Feijóo había exigido estas salvaguardas desde España; Meloni y patriotas checos votaron a favor, descolocando así a Abascal. Datos relevantes indican que este acuerdo podría generar hasta 4.000 millones en exportaciones para la UE; no obstante, ya ahora el 70% del pollo proveniente de Mercosur va dirigido hacia Europa.

