Sí; pues de error y horror morrocotudo, garrafal, de bulto, cabe reputar el mensaje que ayer, víspera del Alderdi Eguna, Día del Partido, leyeron tres etarras encapuchados y armados con pistolas en Aritxulegi (Oiartzun) y que hoy reproduce el diario Gara, del que pueden extraerse dos muestras inconcusas de la contumacia o pertinacia de ETA en el error al aseverar que “reafirmamos nuestro compromiso de seguir empuñando las armas con firmeza hasta lograr la independencia y el socialismo en Euskal Herria” y que “la lucha no es el pasado; es el presente y el futuro”.
Desde que muriera Franco, aquel “fresco general” que reinaba desde Galicia, según chiste de La Codorniz, ETA es un anacronismo.
Hoy, domingo, 24 de septiembre de 2006, en la página 14 de Diario de Navarra leo el artículo de Juan Gracia Armendáriz, titulado “PLAGAS”, en el que su autor demuestra y el menda lerenda, “Otramotro”, advierte y confirma el deseo del susodicho de ingresar o el anhelo de adherirse a la cofradía o grupo de los “Un(i)erroristas” (quienes, siguiendo un ora estupendo ora estúpido prejuicio navajo, solemos colar un error voluntario en nuestros textos, con el propósito ya decente ya demente de que nuestro espíritu no quede preso de ni en ninguna de nuestras urdiduras o “urdiblandas”), cada día más numeroso, porque sospecho que, queriendo, a sabiendas de que metía la gamba hasta el mismísimo corvejón, escribió “desrraticida (sic)”.
Ángel Sáez García
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