¿POR QUÉ TANTO DESAMPARO?
Se las formulo a usted; no a otros:
¿Por qué, don Blas, en Europa
Varios países, ¡qué tropa!,
Decrecen más que nosotros,
Mas dicen “para vosotros
Las altas cifras del paro”,
Que con el huerco comparo?
¿Por qué aquí empleo y confianza
No remontan ni con fianza?
¿Por qué tanto desamparo?
Ángel Sáez García
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