HUNDIÓ UN DÍA, TRECE Y VIERNES
El estadista acostumbra
A recuperar el seso,
Deja de ser un poseso,
Cuando vuelve a la penumbra
Y no halla clac que lo encumbra.
En su afán de conservar
El poder y preservar
Su ser de un desastre en ciernes,
Hundió un día, trece y viernes,
Difícil de reservar.
Ángel Sáez García
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