UN HOMBRE FUE PARA MÍ
Si aún viviera Eusebio, mi piadoso progenitor finado, hoy, lunes, veinticuatro de febrero de dos mil catorce, hubiera cumplido ochenta y un años. Como homenaje es palabra mayor, en conmemoración suya trenzo el guiño literario que sigue:
Si lo bueno es también breve,
Resulta el doble de bueno.
Lo propio le ocurre al trueno.
Si es poco lo que se debe,
Deviene lo grave leve.
De los pies a la cabeza,
Por su notoria entereza,
Un Hombre fue para mí
Mi padre, Eusebio, Mimí,
Y por su nula altiveza.
Ángel Sáez García
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