¿CORRUPCIÓN AQUÍ? ¡A GOGÓ!
Dilecto/a y selecto/a lector/a:
Salvo que una/o haya estado en coma o, amén de ciega/o, sea sorda/o, ¿puede alguien, aborigen o foráneo, natural o extranjero, que lleve viviendo la última década en España, referir que nunca ha visto, leído o escuchado en los mass media, como eso cabe colegir, que a promover la corrupción (en su diversas formas) se han dedicado aquí muchas/os, que han demostrado ser peritas/os en aparcar su probidad, requisito necesario, imprescindible, o conditio sine qua non para, como escribiera don Francisco de Quevedo en el arranque de “El Buscón”, su inmortal novela picaresca, verse liberada/o de ataduras morales y, así, poder meter “el dos de bastos para sacar el as de oros”, ocasionando mil y un estropicios?
Como este menda, además de letraherido, también es epígono de don Baltasar Gracián (“Lo bueno, si breve, dos veces bueno; y aun lo malo, si poco, no tan malo” se lee en el aforismo 105 de su “Oráculo manual y arte de prudencia”, que vio la luz en 1647) y de don Pedro Calderón de la Barca (que era tan adicto como servidor a una estrofa, la décima), entre otros autores clásicos e inolvidables, se aviene a concentrar en una espinela el párrafo precedente (ya me comentará, si le apetece, qué le parece):
SALVO QUE HAYA ESTADO EN COMA
¿Puede en España aducir
Alguien que nunca ha leído
En los mass media u oído
Cuanto cabe deducir,
Que a corrupción producir
Se han dedicado aquí muchos,
Que han demostrado ser duchos
En su honradez aparcar
Para el as de oros sacar,
Ocasionando salchuchos?
Ángel Sáez García
[email protected]