TODO ES HOY EL QUE AYER NADA
Puedes empezar de nuevo,
Porque reinventarte puedes,
Siempre que des cuerda y ruedes.
Acaso te cueste un huevo,
Mas puedes ser tu renuevo,
Esto es, tu hijo, tu retoño,
Cuando estás en el otoño
De tu vida apasionada:
Todo es hoy el que ayer nada
Era hasta que soltó un “¡coño!”.
Ángel Sáez García