ESTRUENDOS OIGO EN LA TUMBA
—El convite y el regalo
Son alas que a volar sacan
Los vicios que más atacan,
Al bueno mudando en malo.
—¡Qué bien le vendría un palo
Al joven de sus difuntos
Progenitores, que juntos
Moran en la misma tumba!
—¿Tú escuchas cómo retumba?
—Sus ruidos no son presuntos.
Ángel Sáez García