DEL POLVO APRENDE A NACER
CUAL FÉNIX DE SUS CENIZAS
No dejes nunca que nadie,
Aunque te una una odisea
A él, y que el tal te desea
Una emisora lo radie
Y un periódico lo irradie,
Te diga lo que has de hacer.
A quien va a satisfacer
O a frustrar aquello que hagas
Va a ser a ti. Si la cagas,
Del polvo aprende a nacer.
Ángel Sáez García