¡CUÁNTO CAUDAL SE PERDIÓ!
Hace años, un texto urdía
(Gracián eso aconsejaba:
La diaria carcoma ajaba)
Y publicaba ese día.
¡Cuánto caudal se perdía!
Me di cuenta del perjuicio
Que acarreaba el prejuicio,
Porque no se molestaban
Dos textos, se completaban;
Y este menda mudó el juicio.
Ángel Sáez García