EL CASO DE DON HIPÓLITO
Ante todo, jamás digas
Que no has de beber esa agua,
Ni que un cura en su impar fragua
No te fraguó, porque migas
Le hizo tu madre, él barrigas.
El caso de don Hipólito
Lucena parece insólito,
Mas Soler, en “Sacramento”,
Nos ofrece el documento
De que de Satán fue acólito.
Ángel Sáez García