La mujer de Rajoy se escondió de los fotógrafos

Miren, hace muchos años que no veo los debates de investidura ni del estado de la Nación (¿cuál de ellas?) ni nada que se le parezca. Soy absolutamente escéptico y los acontecimientos me están dando repetidamente la razón. Así que de casualidad he visto hoy al terminar uno de los informativos, no estoy seguro de qué cadena era, cómo la esposa de Rajoy salía del Congreso precipitadamente, absolutamente tapada por un abrigo o chaquetón negro y escondiendo la cabeza bajo un enorme sombrero de alas que protegía nada discretamente su rostro.

Y me ha llamado la atención. Se nos había olvidado la discreción de la mujer de Suárez y nos habíamos quedado con las presencias habituales y charlatanas de la esposa de González y de la de Aznar. Me gusta la discreción de la esposa de Zapatero, siempre en segundo plano, siempre pasando desapercibida si le es posible y tratando de realizar su vida personal, familiar y artística lejos de la esclavitud del cargo de su marido.

Me gusta mucho que la esposa de Rajoy siga ese mismo camino, aún llevando las cosas mucho más a su extremo. Apoyando a su marido en el balcón de la calle Génova o en el Congreso cuando es necesario pero huyendo de la notoriedad, de los focos y de los micrófonos… si puede evitarlo.

Tiene derecho a su vida personal, a una intimidad que le permita, seguro que ya no puede hacerlo, ir a recoger a sus hijos al colegio, salir a comprar tabaco o tomarse un refresco a solas en la barra de cualquier bar.

Podíamos ponernos de acuerdo para dejarla vivir.

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Pedro de Hoyos

Escribir me permite disfrutar más y mejor de la vida, conocerme mejor y esforzarme en entender el mundo y a sus habitantes... porque ya os digo que de eso me gusta escribir: de la vida y de los que la viven.

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