A dormir a la (puta) calle

Tenemos un gobierno inerte de inactivos, inoperativos e ineficaces ministros mientras que hay ciudadanos que tienen que pelearse para comer las sobras de los restaurantes. O incluso dormir en la calle. Los españoles no conocen a sus ministros, todas las encuestas avisan no sólo de la impopularidad del gobierno, algo que pasa con mucha frecuencia, sino de que no los conoce ni la madre que los parió, por utilizar aquella frase que Alfonso Guerra hizo feliz. Esto ya es nuevo, que la gente no sepa quién le cobra los impuestos, quién tiene que pagarle el paro o quién determina en qué se gastan sus dineros es nuevo. Y grave.

Resulta que tenemos un gobierno de ministros parados, que parecen permanecer en sus despachos viéndolas venir tan alegremente mientras la crisis se cobra cada día varios miles de trabajadores. Mientras las hipotecas se quedan sin pagar. Y a dormir a la calle, claro.

El caso es que estamos ante el gobierno más inactivo, inoperativo e ineficaz de los últimos años justo en el momento más preñado de malos datos, el más preocupante de los últimos años, con una crisis sin precedentres. Pregunten, pregunten. Será que se han creído de verdad que no hay crisis, yo todavía me acuerdo de Zapa negándola… Pero desde el ministro de las bombillas a Solbes, el ministro “malgré lui”, nadie parece disponerse a combatir la que está cayendo en la economía española. Y la vicepresidenta en Gambia. Eso sí, ley del aborto tenemos, tendremos, como la máxima contribución del Gobierno al bienestar de los españoles. De las españolas, incluidas esas niñas que no tienen autorización para comprar tabaco ni alcohol pero pueden abortar por su propia cuenta, porque como pueden tener hijos se supone que son mayores también para abortar. Coño… ¡pero si también pueden fumar y beber! Nada, salvo la ley del aborto infantil, ha hecho nuestro gobierno por nosotros.

Hartos ya de estar hartos hay un grupo de ciudadanos que se han decidido a llamar la atención de quien proceda (por si alguno no se da por enterado, se refieren al Gobierno) yéndose a dormir a la calle. Cuando la primavera todavía anda haciéndose de rogar, con el fresquito que tiene que caer en Madrid a las seis de la mañana, pongamos, ellos se van a dormir a la calle, más concretamente en los alrededores del metro de Callao.

¿Cómo es posible que un gobierno socialista observe con tal inacción el deterioro de la vida de los ciudadanos? ¿Socialista? ¿Dónde han dejado eso de “parias de la Tierra”? ¿Socialista? ¿No se les cae la cara de vergüenza ante el espectáculo de los hambrientos disputando un puesto ante los contendores de los restaurantes? Ah, eso sí, mi vecina que tiene dieciséis años puede abortar, qué éxito Zapa, qué éxito. ¡Socialista!

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Pedro de Hoyos

Escribir me permite disfrutar más y mejor de la vida, conocerme mejor y esforzarme en entender el mundo y a sus habitantes... porque ya os digo que de eso me gusta escribir: de la vida y de los que la viven.

Lo más leído