Critican al Papa por ser católico. El último, Almodóvar. Que sabrá mucho de hacer cine, a mí no me gusta, pero eso no significa que sea una autoridad en otros terrenos… menos terrenales. Es como si Laporta criticara a Florentino por ser madridista y le dijera cómo organizar su club.
Dice el cineasta que el Vaticano tiene que aceptar su equivocación y reconocer que existen otros tipos de familias, homosexuales, por ejemplo. O sea, que el catolicismo tiene que ser como quiera el manchego. Y aceptar lo que diga el manchego. Dos mil años de filosofía, dos mil años de religión que tienen que someterse a la ¿autoridad? de un director de cine que no es católico. O que lo es de nombre, simplemente porque él lo dice. Porque para ser católico no basta con repetir ante un auditorio una lista interminable, inacabable, insoportable de santos. Y santas, claro, seamos políticamente correctos. Meapilas. Con perdón.
¿Por cierto, quién coños le da autoridad a Pedro Almodóvar para hablar de cómo debe ser la Iglesia? ¿En nombre de quién habla? A mí jamás se me ocurriría meterme con las reglas de la asociación de amigos de la corbata retorcida, allá ellos, yo no soy asociado, no me importan. Si les gusta…