Las mujeres borrachas

Las mujeres borrachas

Vamos a partir de lo elemental para eliminar posibles confusiones: si una mujer es violada el único culpable es el violador, vaya ella con minifalda o pantalón de esquí, vaya ella borracha como una cuba o sea radicalmente abstemia. Y decir groserías a una señora de buen ver es de groseros, marranos y seres de escasas luces. Otra cosa es decir piropos, costumbre española  que afortunadamente, en mi opinión, está desapareciendo; decir un piropo es al menos machista e implica la creencia de una superioridad moral o intelectual sobre la piropeada… salvo que se trate de dos personas que tengan una relación de proximidad que convierta ese piropo en una complicidad de simpatía entre dos personas. Es solo mi opinión.

Por lo demás no quiero privarme de decir que el objeto final de este artículo es proclamar a los cuatro vientos que poner el ejemplo de una mujer borracha para ilustrar que las mujeres deben ser siempre respetadas, igualico, igualico que cualquier ser humano de cualquier condición, es de una bajeza moral astronómica. Mira qué podríamos haber puesto de ejemplo a miles de mujeres trabajadoras, pues no, han preferido poner como ejemplo a una mujer borracha; mira que podríamos haber puesto de ejemplo a una mujer estudiante, joven, mayor, perfectamente educada o no, recién salida del gimnasio, de la academia de idiomas o de contabilidad, de la discoteca o de la biblioteca…, mira que podríamos poner como ejemplo miles de situaciones loables, elogiables y positivas…; pues no, el ejemplo es una mujer borracha. Nivel de gobierno el nuestro. Nivel de votantes, nivel de pueblo.

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Pedro de Hoyos

Escribir me permite disfrutar más y mejor de la vida, conocerme mejor y esforzarme en entender el mundo y a sus habitantes... porque ya os digo que de eso me gusta escribir: de la vida y de los que la viven.

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