LA TRIBUNA DEL COLUMNISTA

¡Qué pardillo eres, Pablo Iglesias! Pedro Sánchez le escondió al de Podemos la jugarreta de las cuatro vicepresidencias

Luis Ventoso: "Sánchez, que gasta un puntillo rencoroso, se vengó al instante inventándose una vicepresidencia florero para el Clima"

¡Qué pardillo eres, Pablo Iglesias! Pedro Sánchez le escondió al de Podemos la jugarreta de las cuatro vicepresidencias
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

Le han pillado en fuera de juego. Pablo Iglesias, que ya tenía un ego más que subido con eso de ser vicepresidente de Pedro Sánchez, ha visto en cuestión de horas como el cargo ha dejado de tener el valor que se le presumía. Los podemitas han mostrado su malestar por no conocer una ampliación de última hora, que diluye el peso específico que tendrá Iglesias.

El líder morado estará a cargo de la vicepresidencia segunda, encargada de Derechos Sociales y Agenda 2030, y tendrá que compartir el protagonismo con otras tres vicepresidencias socialistas que, por primera vez en la historia, estarán ocupadas por mujeres (Calvo, Calviño y Ribera). Los editoriales y columnas de opinión de este 10 de enero de 2020 se mueven entre lo pardillo que ha sido Iglesias y la agencia de colocación en la que Sánchez ha convertido a La Moncloa.

Luis Ventoso, en ABC, tiene claro que al de Podemos le han cogido de nuevas en estas lides:

Con el pavo subido por lo de vicepresidente, quiso torear a Pedro anunciando a los ministros podemitas antes de que el presidente presentase al Gobierno. Pero pretender hacerle trampas al gran especialista es naíf. Sánchez, que gasta un puntillo rencoroso, se vengó al instante inventándose una vicepresidencia florero para el Clima. De ese modo ya hay cuatro y harán luz de gas a la de Iglesias. El podemismo fumaba ayer en pipa con la maniobra.

El editorial de ABC habla de que se ha abierto una guerra entre ambos socios, Sánchez e Iglesias, para ver quién coloca a más gente:

Se trata de dar acomodo a cuantos más altos cargos posibles, desdoblando departamentos, direcciones generales y lo que haga falta en una desquiciada maniobra de «yo pinto mucho más que tú» en la que el interés general es secundario, como ya apuntaba la elección de los socios que sostienen esta aventura política personalista, tóxicos para la unidad de España.

La Razón opina en su editorial que Sánchez solo busca difuminar el protagonismo de Pablo Iglesias:

Pedro Sánchez quiere diluir la cuota de poder de sus socios de Podemos en el Ejecutivo y ha optado por una medida de oportunidad. Pero, sinceramente, creemos que es demasiado pronto para los cruces de navajas entre quienes están obligados a entenderse.

El Mundo denuncia que entre Sánchez e Iglesias van a conformar un Ejecutivo hipertrofiado:

Advertimos de que sería difícil que PSOE y Podemos se comportaran como socios leales dentro del mismo Gobierno: provienen de tradiciones ideológicas enfrentadas históricamente, pescan en el mismo caladero electoral y están afectados por liderazgos caudillistas que propenden a la competición antes que a la cooperación. Lo que no cabía imaginar es que las primeras tensiones entre ambos iban a llegar tan rápido. Al movimiento prematuro de Iglesias, concediendo entrevistas y filtrando sus ministerios –para enfado de quienes aún ocupan en funciones las carteras concernidas–, ha respondido Sánchez diluyendo su vicepresidencia entre cuatro, con el consiguiente disparo del gasto.

Antonio Lucas resalta como Sánchez solo ha tardado 24 horas en borrar la egolatría de Iglesias:

Sánchez ha tardado 24 horas en cañonear a Pablo Iglesias, como estaba previsto. La vida política en este país suele comenzar cuando en Europa ya es de noche. Están los viejos cuchillos tiritando bajo el polvo mientras se arma la menestra de un consejo de ministros que será un frenesí de recelos. Demasiados pavos reales para un solo jardín. Aún no se conoce el diseño del Gobierno al completo y ya se atisban pesadumbres y ánimos declinados. Cuatro vicepresidencias es un récord de extravagancia. Nada será lo que se dijo, como es costumbre. Ahora la palabra a gastar será «confianza», hasta que los primeros cadáveres asomen los dedos del pie bajo la alfombra.

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Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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