El separatismo celebra la Ley de Amnistía.
Triunfó el mal gracias a la izquierda que permite la ruptura de España y la descomposición del Estado.
Toni Comín, candidato de Junts a las elecciones europeas, ya ha dado fecha para su vuelta a España que será entre el 25 de junio y el 25 de agosto «en el marco de las investiduras» en el parlamento catalán. El separatista regresará junto con el prófugo Carles Puigdemont y Lluís Puig.
En una entrevista en Rac1, Comín ha afirmado que, “para ser prudente” su vuelta no puede ser antes del 25 de junio, ni tampoco más tarde del 25 de agosto.
El 25 de junio es el plazo máximo para la celebración del primer debate de investidura en el parlamento catalán, y el 25 de agosto, es la fecha en la que concluiría el plazo para investir al presidente de la Generalidad. Después, habría 47 días para volver a convocar elecciones.
Tenso momento en la sesión del Congreso
El día de la votación de la Ley de Amnistía, la presidenta del Congreso de los Diputados, recurrió a la doble vara de medir y permitió al diputado Gerardo Pisarello, de Sumar, insultar a Santiago Abascal (VOX), pero en cambio impidió que los parlamentarios de esta formación pudiesen defenderse de los ataques de este.
Y todo porque el líder de VOX recordó desde la tribuna una escena protagonizada por Pisarello en 2015 cuando quiso evitar que se colocara en la balaustrada el Ayuntamiento de Barcelona la bandera de España.
Pisarello pidió la palabra por alusiones:
Me siento orgullosamente catalán y latinoamericano y que, aunque fuera de Senegal o de Donosti. No aceptamos ninguna lección alguna de los señoritos que siempre han vivido del cuento y que forman parte de organizaciones históricamente islamófobas y antisemitas y que han ido a rendirle pleitesía al carnicero de Rafah.
Cuando José María Figaredo (VOX) pidió el turno también por alusiones, Armengol se lo negó y ahí comenzaron unos minutos de tensión ante la cacicada perpetrada por la presidenta de la Cámara Baja.
De hecho, cuando se disponía a intervenir Artemi Rallo, del PSOE, la bronca volvió a incrementar el número de decibelios.
Manuel Mariscal, de VOX, tachó de «traidor y corrupto» al diputado socialista por defender la amnistía.