El Mundo publica el 22 de noviembre un artículo de Federico Jiménez Losantos titulado Cordón sanitario de Rajoy. Escribe sobre la ausencia de Rajoy y sus ministros en la entrega de premios de El Mundo —Las relaciones entre Pedrojota y Rajoy se tensan cada vez más: Moncloa boicotea los Premios Periodísticos de El Mundo–.
Ni un solo ministro fue autorizado a rendir homenaje a los periodistas muertos para no tropezarse con los vivos. El trato con CiU y el PSOE han convertido a Rajoy a la doctrina del «cordón sanitario», que ayer esgrimían la Izquierda y los separatistas contra el PP y hoy esgrime el PP contra los pocos medios molestos que quedan. «Lo primero, la libertad», dijo Vargas Llosa. (La de Bolinaga, todavía; -se diría Rajoy- la de estos, ni hablar).

Señala lo que dijo Pedrojota Ramírez, y entre paréntesis lo que Losantos supone que pensaría Rajoy:
«Un Gobierno sin periódicos sólo puede desembocar en un Gobierno sin país». (¡Carmen, por favor, qué maravilla: ni periódicos ni país, sólo Gobierno! ¡Y yo presidiendo eternamente a Rubalcaba!)
Concluye:
Pocas horas después de los Premios, PP y PSOE votaron juntos contra la proposición de UPyD para que los etarras excarcelados sólo tuvieran subsidio de paro si dejaban el terrorismo, pedían perdón a las víctimas, colaboraban con la Justicia y pagaban lo que adeudan como responsabilidad civil por sus crímenes. Rajoy, Rubalcaba, Amaiur, PNV, CiU, ERC, BNG e IU vetaron tanta crueldad e inauguraron el cordón sanitario contra Rosa Díez. ¿Cómo iba a ir Rajoy al premio José Luis López de la Calle? Pero, la verdad, se está mejor al otro lado del cordón sanitario -sea contra el PP, UPyD o EL MUNDO- que con los sanitarios del cordón, esos periosicarios que jamás cortan el cordón umbilical con el poder.
