Los problemas crecen.
Remedando el nombre de esa famosa serie de televisión de los años 90, las cuitas judiciales no dejan de aumentar en el seno de Unidas Podemos.
El último en engrosar la relación de cargos del partido morado con problemas serios con la Justicia es Miguel Ángel Bustamante, diputado sevillano en el hemiciclo de la Carrera de San Jerónimo.
Este parlamentario, tal y como informa el diario El Mundo, está acusado de haber golpeado a su mujer.
Al estar aforado, la causa será juzgada por el Tribunal Supremo.
La propia esposa fue quien interpuso la denuncia ante la Unidad de la Familia y la Mujer por delitos de malos tratos físicos en el ámbito familiar, lesiones, coacciones, amenazas y revelación de secretos.
Esta fue remitida de forma inmediata al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 1 de Écija (Sevilla).
La denuncia fue acompañada de un atestado policial y un parte de lesiones donde se afirma que la mujer fue víctima de un puñetazo en la cara.
El parte médico dictaminaba que la mujer, que se encuentra en trámites de divorcio con Bustamante, había sufrido una herida en la región interna del labio superior y equimosis en el labio inferior.
La mujer relató que llevaba años siendo víctima de malos tratos físicos y psicológicos, que no era la primera vez que su marido le había dado un puñetazo y que tenía miedo a denunciarlo porque era una persona muy conocida, según informan fuentes policiales.
Los presuntos malos tratos se remontan a hace más de cuatro años y empezaron durante el segundo embarazo del hijo de la pareja, según su versión.
UNA LISTA INTERMINABLE
Lo cierto es que el caso de Bustamante es uno de tantos que se han producido en el seno de Podemos.
Uno de los últimos casos afectó al ya exdiputado Alberto Rodríguez Rodríguez, que acabó condenado por la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo por ser considerado el autor de un delito de atentado a agente de la autoridad y de una falta de lesiones, y solicitando la imposición de una pena de un año de prisión por el delito y un mes de multa por la falta.

Igualmente, a raíz de un enfrentamiento con la Policía Nacional en una protesta de Alcoa delante del Congreso de los Diputados, Rafael Mayoral y Ángela Rodríguez fueron imputados por “atentado a la autoridad”.
No se puede olvidar a Rita Maestre, quien asaltaba capillas ligera de ropa al grito de «más bolas chinas y menos rosarios».
Tampoco a Ramón Espinar, quien fue señalado por ganar 30.000 euros vendiendo su vivienda protegida sin llegar a ocuparla.
Uno de los delitos más graves estuvo protagonizado por José Oliver, dirigente del Podemos en Baleares y que fue condenado a 20 meses de cárcel y 3.000 euros de multa por la posesión de 148 gramos de metanfetamina. Como si fuera poco, también fue detenido por trapicheo de drogas Ramón Galindo, senador de Podemos por Lanzarote.
Pedro de Palacio Maguregui, que fue líder de Podemos en Burgos y diputado en Castilla y León, fue condenado por abusos sexuales a una niña de 5 años.
El 40% del órgano de dirección de Podemos ha tenido o tiene actualmente problemas con la Justicia.
A lo que se suma que el propio partido ha estado en el ojo del huracán judicial por su presunta financiación ilegal, donde entran sus polémicos acuerdos con la consultora chavista Neurona, esa que está íntimamente relacionada con Juan Carlos Monedero.

