La tertulia política de ‘Rojo y Negro’ (Radio4G) arrancó este 15 de septiembre de 2014 con el recuerdo del fallecimiento de Isidoro Álvarez, presidente de El Corte Inglés, ejemplo de empresario exitoso y responsable de la expansión y diversificación del grupo español del que estuvo al frente durante 25 años.
Fue su tío, Ramón Areces, quien puso en marcha el modelo de negocio de El Corte Inglés, pero Isidoro Álvarez le dio el impulso necesario para expandir la empresa por todo el territorio nacional con casi 100.000 empleados en toda España.
Al teléfono, Manuel Llamas, redactor jefe de Economía en Libertad Digital, opinaba que se necesitan más empresarios como Isidoro Álvarez como fuente de riqueza que radica del sector privado.
En su opinión:
Se necesita un nuevo ejército de empresarios que cambien el modelo productivo que existe en España capaces de generar riqueza y empleo en nuestro país. Los empresarios en España se encuentran con varias trabas a la hora de emprender en negocios, entre ellas, una elevada fiscalidad que convierte la labor del empresario en una tarea casi heroica.
Y dejaba una perla contundente:
«Si un populismo como el de Podemos gobernara, los grandes empresarios serían asesinados»
Alfonso Rojo, Luis Balcarce, Hermann Tertsch y Alejandra Alloza coincidían en que desde la sociedad española está mal visto el modelo de empresario triunfador que gana dinero, mientras que en países anglosajones las actividades lucrativas basadas en el esfuerzo no solo se aprueban, sino que se admiran y se fomentan entre los ciudadanos.
En palabras de Hermann Tertsch:
En este país el éxito como Botín o Isidoro Álvarez es imperdonable, se te desearán los males. Susana Díaz es el paradigma del socialismo andaluz de la ideología del fracaso que trata de impedir el éxito individual siempre que sea posible por caro que salga.
Luis Balcarce comentaba la idea de «suma cero», donde en la compra-venta ambas partes ganan; donde el empresario crea riqueza para el trabajador en un contexto de libertad y relación libre entre adultos maduros que no necesitan de un sindicato que esté detrás.


