No da crédito.
Carlos Herrera tuvo que respirar profundamente este 27 de febrero de 2023 en su editorial en ‘Herrera en COPE‘ para responder a la secretaria general de Unidas Podemos.
Ione Belarra, que también ejerce como ministra en el Gobierno Sánchez, lanzó una disparatada teoría sobre los motivos por los cuales la paz es imposible que se alcance en Ucrania:
Cuando escuchamos hablar de que tenemos que hacer más esfuerzos para contribuir a esta guerra, las feministas defendemos que España no necesita ni más tanques, ni más aviones, ni más soldados, sino invertir en más médicos, profesores y más ayuda a domicilio.
Las guerras las han pensado y ordenado los hombres, y también las han terminado los hombres. Es la misma lógica que está detrás del machismo y del capitalismo.
La guerra es la máxima expresión de una lógica de dominación. De la dominación de unas personas sobre otras; de unas naciones sobre otras. Y el machismo es también la dominación de hombres sobre mujeres, y el capitalismo es la dominación de una minoría muy poderosa sobre una mayoría trabajadora.

El comunicador almeriense, repetimos, haciendo un alarde de contención para no soltar lo que en el fondo estaba pensando, fue así de irónico:
Nos faltaba el elemento diferenciador para comprender la guerra de Ucrania, que es la reflexión de Ione Belarra. Sí, sí, tal y como se lo cuento, porque esta ministra ha sido capaz de mezclar guerra, machismo y capitalismo en un mismo concepto para que nos explote la cabeza y ya no tengamos más remedio de dar la razón a Podemos en su teoría de dejar hacer a Putin y dejar de enviar armas a los ucranianos.
Herrera ponía un extracto de las manifestaciones de la titular de Derechos Sociales y Agenda 2030 y una vez acabado el corte soltó este bufido:
¡Claro, joder, claro! ¡Pero cómo se me había pasado! Toda la vida dedicándome a esto, toda la vida viendo y analizando conflictos en el mundo y que no he caído en que el machismo estaba por medio, igual que el capitalismo. Gracias Ione. Hay días en los que se te abre la ventana de otra manera, por fin veo el mundo, veo el amanecer, es febrero. ¡Qué delirio, qué delirio!

