"Lo de Salvados no tiene nada que ver con el periodismo"

Sostres: «Jordi Évole se vuelve azúcar y masaje cuando el entrevistado es Felipe González»

"Parece un héroe cuando es sólo un empleado más de la siniestra maquinaria"

Una de las ‘bestias negras’ de la izquierda española dedica un duro texto a uno de los iconos mediáticos de ese sector ideológico. En su blog en el Mundo, Salvador Sostres publica una entrada titulada La gran estafa de Salvados. La primera andanada lanzada contra «este chico que se llama Jordi Évole» tiene como destino su programa, Salvados:

Como todo lo de La Sexta pasa por ser de una gran exquisitez intelectual y de una gran valentía periodística y no es más que el enésimo linchamiento que la izquierda mediática intenta practicar contra la discrepancia.

Añade:

Évole es siempre complaciente, dúctil y servil cuando entrevista a tipos de izquierda: se hace el graciosete pero es descaradamente pelota y nunca les hace quedar mal. Todo se vuelve azúcar y masaje cuando el entrevistado es, por ejemplo, Felipe González.

Señala el trato diferente que, en su opinión, Évole dedica a quienes no son de izquierdas:

La agresividad, el ir a cazar y sobre todo ese tono de bromita de quien se siente moralmente superior a su interlocutor y le trata de imbécil lo reserva para personajes de derechas o con los que simplemente no está de acuerdo. Lo de «Salvados» nada tiene que ver con el periodismo, ni con lo intrépido, ni con la búsqueda de ninguna verdad. Es un panfleto, el mismo panfleto de La Sexta, el mismo panfleto de la izquierda, el mismo panfleto de siempre.

Analiza las razones por las que, en su opinión, triunfa el programa de Évole:

«Salvados» es el fiel reflejo de nuestra era, es el sectarismo bajo la apariencia de algo serio, es el linchamiento enmascarado de humor y de profundidad. Estamos tan desorientados, tan atrofiados, tan vergonzosamente mediatizados por el buenismo, que Évole parece un héroe cuando es sólo un empleado más de la siniestra maquinaria.

Sostres concluye su entrada:

Son tiempos increíblemente mezquinos e insólitamente bajos. Tiempos de una bajeza extrema, y eso es normal que se manifieste en todas las esferas de la sociedad. Lo bueno de «Salvados» es que al ser un programa de televisión quedará grabado para la posteridad, y siempre lo tendremos a mano cuando alguien quiera desdramatizar la miseria intelectual que caracterizó nuestra época.

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Autor

Antonio Chinchetru

Licenciado en Periodismo y tiene la acreditación de suficiencia investigadora (actual DEA) en Sociología y Opinión Pública

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