Lo sabes, poesía

José Pómez

Sucedió en los años de la atmósfera plana.

Sucedió en los años de la atmósfera plana caminaba el pequeño milagro allí contigo entre la tierra blanca del corazón estaba y se calificaba del abrigo y del centro las maderas moradas tumbadas por las flores. Apareció de pronto encima del depósito. se acercó a la vez con la duda y con decisión la tupida arboleda de campaña sonora

Donde se escribe la risa campea.

Donde se escribe la risa campea y si son versos van en camiseta quizá puedas quedarte siempre quieta no se leen bien si la rima aletea. Y si lo intentas hoy con una tea borra versos tal vez como una atleta llegando de puntillas a la meta que al instante que espera ya golpea. Mi día resultó como un ciclón y en tus alas subido sobre un

Junto a él crujen.

Junto a él crujen. Junto a él crujen los derribos de muros y las barreras Sin dimensiones va escogiendo castillos por el espacio Cuando lo quiere traspasa los recuerdos sobre las olas Juega en sus golpes y en la vida no vuela no le hace falta Antes de hundirse lo desecha sin pies y sin camino No quiere joyas no quiere los joyeros ni que

Como un gallo de acero es la memoria.

Como un gallo de acero es la memoria. La puedes tocar con solo intentarlo no es una veleta es un buen recuerdo ahora ves su derecho ahora su izquierdo no para el viento nunca de agitarlo. Y además ni se te ocurra cambiarlo que aunque a veces ya surja el acuerdo al decírtelo aquí ahora lo pierdo porque no hay nadie que quiera bajarlo. Tan

Sentí la juventud de tus palabras.

Sentí la juventud de tus palabras la alegría perfecta en tu mirada tu amistad relevante ya fraguada que con tu corazón y tu alma labras. De una sensación se espera que abras en su versión nueva por alada sobre la mar del monte y de la grada sonriendo a las olas de palabras. Y así es como fue y a mí me gustaba y me gusta aún que yo

Es la tercera nota con soneto.

Es la tercera nota con soneto y tú siempre le añades otros versos para que todos queden bien dispersos intenta escapar no corre el boceto. Liberándose solo de su aprieto sin pensar en fenómenos adversos se desprende ignorando a los perversos es semilla que vuela en su esqueleto. Del ocho avanza al nueve entre el centeno es el diente de

Escribe todos los días

  Escribe todos los días que yo te leo muy atento sí te leo y quiero leerte es como con la constancia de camino y circunstancia es con todos los escritos como se almacena el alma. Quizá como no queremos porque se duerme en la noche pero encontramos el día sobre el ayer ya pasado con muchísimos aciertos y otro manojo de errores disfrutados

Otra vez en las mismas.

  Otra vez en las mismas no florecen las flores ni dentro de los sueños tendrá un día la niña que subirse al tejado con corazón de fuego sobre rosas que juegan a olvidarse de tierras y elevar su figura encima de una piedra. Serenando los truenos como hacen los puños los pinos y los cantos y hasta el agua del aire de vaguadas y montes

Ya no queda ningún hipocondríaco.

Ya no queda ningún hipocondríaco. No importa lo que digan papagayos nada es como una estrella es otra estrella y sabe de tus playas solitarias con la ironía lírica en desguace te gusta melodía de las olas su aguijón memorable en caracolas porque expresan latidos de la mar exactamente iguales a los tuyos que utilizan el mismo saxofón

En este tu cumpleaños.

En este tu cumpleaños de la hoja verde el pensamiento encoge si el verso es miedo. Que dispongas del tiempo que necesitas y que además de hablarlo que te comprenda. La habilidad funciona y te protege con alegría ambiente extinta al aire. José Pómez http://pomez.net

El imposible núcleo ya florece.

El imposible núcleo ya florece siempre ocurre igual lucha el indefenso marginado en la fiesta desigual del evento escondido de las sumas y crestas primerizas de amargura. Sensible corazón el impaciente del tiempo propio en vida dura al viento blanco helado y horrible del herido Sol perdido en las piedras y sus sombras de inquietudes de siembra

Con las trece alegrías el invierno.

Con las trece alegrías el invierno es jardín de perpetua primavera donde se quieren algunas mariposas y con un tesón nuevo y asombroso completan ilusiones revividas. Alegres y muy jóvenes canciones de la luna y de asalto empalagoso y eclosión fácil a la vez despliegan volante colorido en sacudida al surtidor del bien sin darse cuenta.

En el rastro dejado se alternan vibraciones.

En el rastro dejado se alternan vibraciones de aguas paralizadas en rango de cristales del caos a la armonía del azul impregnadas y en la calma serena de todos los altares. Una súplica nueva necesitan los aires criaturitas con alma y algunos lidiadores que van minando y minan con sus manos desnudas por sorpresa una tarde con todos los avisos.

Arrumbamos.

Arrumbamos el cuadro los lugares la historia las personas valiosas el consejo del remo y su libre experiencia. En la técnica hambrienta de la pintura al óleo donde se encuentra el signo del arte y del trabajo y entre viajes te veo. Cuando ahora te compones se reafirman las manos recordando aquel beso y se estremece el alma admirando tu nombre.

Sin tocarnos latidos alejados.

Sin tocarnos latidos alejados y sin abrir los sueños de la estela amable lentamente quedó escrito el escudo remoto va desnudo pudimos comprobarlo estando juntos. La tierra amarga invade la mar dulce en su orilla y su fondo la pisamos guardamos sentimientos entre libros de la pasión callada entre dos almas y ambos sabemos que la mar existe.

En las proximidades de cercados.

En las proximidades de cercados se afirma y no es culpable el cercador que la cabra sensata da el calor a los que aran terrenos más diezmados. La cabra encubre pastos remojados de un escarlata suave soñador y en estudio profundo del humor fluctúan canapés amanojados. Y no se queda nadie sin ninguno son briznas desprendidas no la espiga

Repoblemos.

Repoblemos. En realidad sí hay mucho que tú puedas hacer deja de esperar y hazlo los senderos del monte conducen a las zonas despobladas de árboles acaso no querías vivir el Amazonas y cruzarte en los aires con las verdes cometas. Conseguirás ese algo fuerte insignificante único y necesario para las criaturas y sí hay otras muchas cosas

Antes del último coy.

Antes del último coy con señales del honor, porque te lo prometí hoy te voy a llamar buen lector. Acuérdate de Rodrigo ¿es qué acaso no has barrido? no eres pequeño mi amigo si allí tú fuiste elegido. En la torre diminuta para arreglar la avería, ten la certeza absoluta que lo fue por tu valía. José Pómez http://pomez.net

Como una flor amarilla.

Como una flor amarilla o un barco enano varado reflejo de embarcadero se extiende el puente y el tuyo igual en el reflejado lago espontáneo de orilla la mar calmada de aurora o en el remanso de paz debajo de cataratas un gran bólido de fuego en esas columnas grises donde están las margaritas las piedrecitas se empeñan ya solas se upan

Bajo las nubes

Bajo las nubes todo está al retortero en este invierno José Pómez http://pomez.net

Antes cuando ayudabas a una vieja a subir una rampa congelada o cedías tu asiento en ese viaje se instalaba en tu pecho una medalla no visible a los ojos de imbéciles; pero ahora cuando ayudas a matarla bien con el abandono y el olvido o con el pensamiento equivocado se incrementa el dinero de tu cuenta y hasta te felicitan aplaudiéndote.

Esta alegría estable decorada

  Esta alegría estable decorada y sensual no procede del trabajo primero y variado de los viajes por el contrario son las ocasiones repentinas de costa de marismas las causantes de algunas carcajadas como pintadas de golpe en la cara solo verlas arreglan por si solas el alma desgarrada entre las rocas. Así comienza nítida estirada

Es un refugio seguro.

Es un refugio seguro elevado sobre acera en la bolsa y por futuro bien se centró en cabecera por lo bien que relucía bella idea del buen vino le doy gracias a María por indicarme el camino; Y por mostrarme bocetos inocentemente alegres comprimiendo los secretos en sus formas ojialegres a causa de las molestias y aunque algún día esté

Prácticamente el viento es la bandera.

Prácticamente el viento es la bandera. Para el viento es la bandera azul celeste en el cielo se distingue consentida la bandera es para el viento sobre el cielo azul celeste. Y en puertos de crucigramas los marineros reviven entre brumas desplegadas en el sueño de la reina de Oporto que los abraza. Para repoblar la vida aquel lago desmembrado

La fuente es una madre.

La fuente es una madre con su amoroso abrazo amansa tierra y aire en todo el mundo entero. Los jilgueros de enfrente le dan crédito al hecho mientras tanto los brutos cerdos del bosque próximo gruñen en la maleza. José Pómez http://pomez.net

Arde mentira continua.

  Arde mentira continua. Arde mentira continua descuadrada como herida en país de las comedias la hermana techumbre helada sola sobre sus rodillas se balancea en la luna de la costumbre insensata propagadora de sombra contra ella el escudo térmico o el decir de la tristeza la descentrada primera en sus extremos inciertos. José Pómez

¿Quién es el que entra enntus sueños?

¿Quién es el que entra en tus sueños? ¿Quien va en tus sueños sin ti? Un tití. ¿Y qué hace ese mico allí? Un pipí, ¿Todas las noches aparece? Solo a veces. En estas noches tan frías donde dormir es un lujo y los sueños de rebujo ¡Qué leña al mono daría! José Pómez http://pomez.net

Media cosecha.

Media cosecha sin ti queda atrapada en una nube José Pómez http://pomez.net

Mientras la vida nace.

Mientras la vida nace yo aquí te estoy hablando sin la siesta y despierto el verso de la nada se recrea y se escucha. Inédito en tus ojos aparece el milagro como una voz cercana detrás del horizonte escudriñando mares. Lunas tiempo y azúcar a la vez de los trinos ya dichos y redichos la vuelta del espíritu tu mirada cruzada. Acervo

Pequeño punto negro sobre la luz inmensa.

Pequeño punto negro sobre la luz inmensa tolera la costumbre de la felicidad presente en la existencia insólita y más rara se abren los ojos de un modo fácil e intuitivo si la importancia aclara la sonrisa te quiere con sinceridad mira sin las interrupciones. De las disculpas esas tejas que nos recubren de pacientes errores que saben lo

En el filo de una taza.

En el filo de una taza un pollito vivaracho para sentirse el más macho de gallito se disfraza y es el terror de la plaza. Quiquiriquí con su pico y con sus actos borrico quita calle nombre y busto canta en el sol del disgusto largo este alcalde algebraico. José Pómez http://pomez.net Anuncios

Aunque son mudos.

Aunque son mudos reflejan tu belleza esos colores. José Pómez http://pomez.net Share this:

No destiñas más el tiempo.

No destiñas más el tiempo. No destiñas más el tiempo ni lo hagas más girar parado eléctricamente sí se agrupan las pieles. Escribir es unir un instante al relámpago y se imprimen los sueños mecidos por el viento. Esas perlas saladas cierto que las arranca y hasta las deja caer para agrandar el alma. Mas es involucrada la ilusión

Barrendera estratega.

Barrendera estratega. Barrendera estratega como quien va volando descomprimes acierto civilizado y viejo a veces eres la linde y otras el destino la vileza no habita entre todos tus instintos. Te desconocen penas se hartan y se llevan hierro partido a mano en la cuesta de la pasta y el oro empobrecido de entre las preferencias bellas y apalabradas

Donde lo que hay existe compartido

Donde lo que hay existe compartido Donde lo que hay existe compartido, ¿qué mejor que el cariño bien trenzado? El goce y el temor del más templado, ¿para qué despegar verso adherido? ¿Cuál es la norma fija del cumplido, la forma y el perfil por fin aunado? ¿Desde cuándo el proyecto es un candado, bajo la circunstancia del despido?

Rojos y negros

Rojos y negros los fuegos del invierno ajedrezados. José Pómez http://pomez.net Share this:

Jugando con la rima me dices que tú me amas.

  Jugando con la rima me dices que tú me amas Jugando con la rima me dices que tú me amas ni uno ni dos catorce así lo has decidido como el beso que vuela ahí sin estar perdido en este viejo juego es amada por las damas. La destreza concreta con sílabas y tramas alimentando el fuego del héroe y del bandido y en el silencio encuentras

Te cuidaré lo que dure mi vida.

Te cuidaré lo que dure mi vida ese verso me anima para hacerlo y en tu pregunta yo me convierto en el explorador del bello oasis. Cercado de infinito permeable a los sentidos nuevos y especiales que inventas en mí con benevolencia y al hacer que acaricie tu alma atenta. Para hacer remolinos más salados que la realidad de tus fuertes sueños

Yo no sabía que te lo escribía.

Yo no sabía que te lo escribía y tú aún no sabías de mi existencia permíteme aquí una sola sílaba que me exceda un instante entre tus ojos. Tal como una caricia comprimida más de mil siglos pronto será airada alegre lo recuerda de repente la muchacha de frase y de tintero. La que más leyó del mundo en sus manos jamás pensé en

Ni lentejas ni libertad.

Ni lentejas ni libertad. La penumbra se propone y es aceptada por todos no se analiza la acción ni el acto ni los sentidos es como decir bajito impoluta exploradora que ilumina las ideas con bondad y estilismo. Los vínculos planteados en verdad se liberaron deslizando los prospectos por debajo de las puertas desligando la noción de una

Rieles perforados.

Rieles perforados. Rieles perforados encuentran el hilván cuando en un solo instante las vidas perseguidas memorizan reuniones que adelantan al tiempo. Como tantos recodos desplazados al lado inclementes diarios repasan las costuras y en sus cosquillas brotan océanos de plata. Miles de soportales viven la realidad que pidieron los sueños

Telonio bajeza.

Telonio bajeza bien completa mera suma y multiplica armonio pobreza de la alpargatera. Suma y multiplica demonio vileza fuga arriera suma y multiplica patrimonio y mesa. Pufo de Cantera suma y multiplica sidonio limpieza hollín de caldera suma y multiplica. Telonio bajeza cartelera huera resta y lo divide circonio terqueza círculo de esfera.

El ahora y el aquí.

El ahora y el aquí no es bastión para una ola si escribo nunca amanece el trato no es suficiente donde van los diálogos ocurre a cada momento y en el entorno prestado una ondulada paloma zurea sobre el tejado algunas cosas pequeñas. José Pómez http//pomez.net

Bolera en la robleda.

Bolera en la robleda. Bolera en la robleda. La raíz de la rubia medita reciclada de izquierda a la derecha izquierda la a derecha de y se imprimen los caracteres piedra la en hielo el con Son los errores cíclicos ruina de teñidos los renglones de la ida pasos sus sobre vuelven confirma sin saberlo bustrófedon mi absurdo José Pómez http://pomez.net

Mujer del mar

Mujer del mar mar y castro eres dueña de las olas y señora de los mares ¿Conoces a dos delfines? Te acompañaran en todo el recorrido diario los sentirás sumergirse a la izquierda de los platos. Porque dispones del aire de la canela y del verso compones con sentimientos la alegría de sus vuelos. Con tu cariño los llama y con tu grandeza

El desenfado acuna.

  El desenfado acuna el sueño más hermoso aquel amor templado bien seco y perfumado faldón de los mensajes refugio de los duendes al fogón de la noche de ambiciosas pupilas sobre serenidad ansiada en la demanda y al encuentro de manos varadero de todo resuello enamorado. José Pómez http://pomez.net

Defensora de cartas y más de la anclada ética.

La dama de mi faro no intercala el conflicto se alegra en las camelias de nuevo remojada y en comprimido espíritu por fuerza salada es la distancia fuente inagotable de aciertos que en el incendio escrito de lo estricto viaja. Desde gallaecia va hasta la reencontrada bética salen de entre sus manos y en ellas sin saberlo predomina bendita

La vuelta de la revuelta.

La vuelta de la revuelta amenaza melodía vestimenta voladora luminiscencia de cera y cereal de secano. En la pieza se confunde el sonido retocado el tono abierto en la puerta recolectando la estancia y la terca esquina ambigua. Es la bondad ampliada a la vista de los tiempos se detalla la faena de alimentar a los cuerpos y se desestima el

Atrasando en el agua de la vida.

  Atrasando en el agua de la vida se alimenta el primer tesoro ansioso cuando mira y afirma tembloroso la leña más reseca enmudecida. Es la cepa que adorna anochecida contenta es revelada en un leñoso delirio en cuentas y en el nudo airoso se iguala la techumbre ya adquirida. Con ilusión tan menuda del bien hecho felices deberían

Centra como la gracia.

Centra como la gracia. Algo más distraída la alhacena del alma almacena la risa de todas las mañanas. Se desliza y no escapa a través de las horas impregnadas de ti se guarda y se divierte. Se paraliza al viento con todo su gracejo cercada por las aguas del presente anudado. Pensamiento de goma lo estiba y lo consulta por simple es más

Entre arenas y rocas.

Entre arenas y rocas una coraza se posa se enfría en lo caliente cuando se desmorona la partida aparece al filo de la costa rasante de razón. Temperatura aumenta congelada de frío se desvanece el cielo de las cosas menudas juntos a compartimentos y entre roces de manos de nuevo inamovibles. Intercambio sincero que no cambiará nada además

En cuanto se descuide árbol pelado.

En cuanto se descuide árbol pelado. Con un rebaño hambriento en las calores de los arcos tendidos y hasta ruedos para hundir la calzada en la red pública y empinar deterioro de azulejos no hace falta cambiar nada de golpe es más práctico ir ramoneando. José Pómez http://pomez.Net

Seleccionado acuerda

Seleccionado acuerda comprender lo evidente permanecer guardado reciente en la etiqueta. Exclamando tu nombre se esconde y no se encuentra va acompañado siempre y endulzado en lo fácil. Reaparece inocente prensado con sus rastros el vocablo se prueba existe y se conoce. Es principio alumbrado a pesar de los vientos en las proximidades no

Un sentimiento que se explica vive de nuevo.

Un sentimiento que se explica vive de nuevo deja de ser juguete y se convierte en alivio lo común de los sueños el ser y la razón el padre de la vida con su necesidad no elogia los vestidos ni la destreza ahumada de un grado amable en plaza comprometida y único su interior despejado consiente las acciones que en exclusiva anota dependencia

Silla movida.

Silla movida y mesa desplazada plato vacío   José Pómez http://pomez.net

Captando los arreglos los instantes se fijan

Captando los arreglos los instantes se fijan en alarde interior de lo intangible por pobre en una mayoría meditada y hambrienta con el nuevo comienzo asignado a los errores que dicen donde fallan y hasta por qué lo hacen la pérdida del suelo complica los sentidos y el exceso de metas amplia el aislamiento. Descentra el pensamiento constructivo

Seguir para escribir otro verso más e idéntico.

Seguir para escribir otro verso más e idéntico la necesidad del verso no desaparece es la vida vivida que hay que vivir de nuevo expresando en aprecio lo que eres para mí en la dificultad terrible de la palabra de lo real y de lo idealizado e inmaterial además no son obras ya que nadie podría alertar el infortunio del final de los sueños

El fuego del balompié.

El fuego del balompié. En resumen se concreta cuando el instante se dé no lo pongas en maleta pero si al tiempo lo da puedes ponerlo al revés como la última rapaz el fuego del balompié sí lleva en lo que se dé es innegable y se afirma pero no en lo que se da e incluso si se confirma nada se puede llevar. José Pómez http://pomez.net

Inquinan en el jardín.

Inquinan en el jardín. En la esquina de ambición un matadero terral y un meteoro rural perlas arroceras son del desastre y con tesón de joyas están sembrados y el platanal con sentados confía que no sea eterno lo que produce este invierno no es un capullo son dos. José Pómez http://pomez.net

Cuando la cola del paro nos ahoga.

Cuando la cola del paro nos ahoga y el filo del infierno abre sus puertas la demencial tristeza se derrama como lo hace la sombra en las paredes. Si la mar que me escribe fuese luz que lo es y con sus olas aprendidas de bondad y belleza se aclarara la nube y el jardín se alegrarían. Y como los delfines encendidos entre las crestas blancas

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